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La infancia en Cuba
no tiene sólo un día.
Margarita
Hernández Salgado
Siempre ha estado
entre las prioridades de la Revolución todo lo relacionado con los
niños, demostrado desde los mismos inicios del triunfo, haciendo
valedero el pensamiento martiano: Los niños son la esperanza del
mundo, porque como ha expresado nuestro Comandante en Jefe
Fidel: Nada es más importante que un niño.
Desde 1952 la ONU
declaró la fecha del Día Internacional de la Infancia. En Cuba se
instituyó desde 1963, cuando ya se hacía mucho en esta materia, y es
que aunque seamos un país del Tercer Mundo son prioriza en todos los
aspectos: económico, político y social.
Los niños, quienes
tienen el privilegio de contar con asistencia médica desde antes de
su nacimiento, estar vacunados contra 13 enfermedades, tener una
amplia cobertura de escolarización incluyendo muchísimas
discapacidades, el acceso a la cultura, el deporte, la recreación
sana y también dar su aporte en importantes tareas como la lucha
contra los vectores a través de las Brigadas estudiantiles de lucha
contra el Aedes aegypti conocidas como las BELCAA y obras
comunitarias a través de las Fuerzas de Acción Pioneril (FAPI).
Con gran pesar
escuchamos a diario numerosas noticias en el mundo entero a cerca
del trato dado a los niños, quienes sufren con mayor rigor la
inequidad existente. Cada vez nos llega más información sobre la
prostitución infantil, la explotación a su mano de obra, el tráfico
con sus órganos, el comercio ilegal de ellos, en fin el
incumplimiento sistemático de los objetivos de la UNICEF.
Ni en las más duras
circunstancias por la que ha atravesado el proceso revolucionario,
ha dejado de prevalecer los intereses de los niños. Cuando se
pretendió privar a uno solo de la posibilidad de crecer al lado de
su padre, por manejos netamente políticos, la Revolución no vaciló
ni un instante en utilizar todo su arsenal, político, jurídico,
moral por hacer que prevaleciera la justicia y logró que el niño
Elían González regresara y creciera al lado de su padre.
En el mes de
octubre tendrá lugar un acontecimiento de gran importancia, se
celebrará el IV Congreso de la Organización de Pioneros José Martí,
expresión más alta del respeto que se tiene en Cuba por la infancia.
Los congresos antecedentes han demostrado de lo que son capaces
nuestros niños y como sus opiniones se tienen muy en cuenta.
Por mucho que nos
imaginemos, siempre este tipo de evento supera con creces todas las
expectativas. Es una manifestación nítida de lo que ha logrado, en
los que tienen la responsabilidad de la continuidad histórica de la
Revolución, que se ha mostrado indetenible a pesar de todos los
pesares.
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