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Tomar la vida por sus riendas
Miriam García Hdez
El progreso
social se puede medir con precisión por la posición que la mujer
ocupa en una determinada sociedad.
Karl Marx
Ir junto al
hombre y llevar una vida digna, compartida con igualdad de
deberes y derechos, es la aspiración de toda mujer en cualquier
lugar del planeta.
Sabemos que
ese anhelo es solo un sueño para algunas, una quimera para otras
y una meta a alcanzar para muchas féminas que no bajan sus
banderas en esa lucha que mundialmente nos une, a medida que
vamos conquistando nuevas libertades para nosotras y para las
que después de nosotras caminarán esta tierra.
El ser
humano está hecho de amor en su sentido más amplio y dentro de
ese conglomerado se destaca la capacidad, inagotable, de la
mujer para tener y brindar ese sentimiento.
Nuestro
Héroe Nacional José Martí, se preocupó y luchó por mejorar la
vida de los más humildes; él expresó constantemente, como
mandato imperioso de su espíritu, el reconocimiento a la mujer,
que aporta junto al hombre su esfuerzo, amor y sacrificio a la
consolidación de un mundo mejor.
No hay
gloria de hombre sin sonrisa de mujer –dijo-
y aseguró que cuando la mujer ungía cualquier obra humana con la
miel de su cariño, la obra era invencible. Muestras de esa
verdad hay muchas en nuestro pasado y presente.
En este Día
Internacional de la Mujer, las cubanas podemos sentirnos
orgullosas no solo por el lugar cimero que con tesón y
responsabilidad hemos sabido conquistar a lo largo de estos 45
años de Revolución, en la construcción del socialismo; sino
también, por el aporte solidario que brindamos a la justa causa
de millones de congéneres que luchan por la igualdad, la paz, la
libertad y la justicia en todo el mundo. |