En la
revolución educacional iniciada en Cuba
hace seis años, al parecer se les está
acabando el tiempo a los escépticos, y
también a los desesperados.
El titular
del ramo Luis Ignacio Gómez así lo
siente. Pero llegar hasta este momento
ha requerido de no poca serenidad y
calma.
«Creo
que la vida nos va dando la razón. Sobre
todo al Comandante en Jefe Fidel Castro,
quien ha concebido e impulsado
personalmente estos nuevos programas de
la Revolución, que sin dudas han logrado
un cambio radical en la educación de
nuestros niños y jóvenes», asegura.
Esta
etapa ha estado marcada por la reducción
del número de estudiantes por aula, la
introducción de medios técnicos como la
computación, la televisión y el video,
así como por una atención más
personalizada a cada alumno.
Todo
ello con el objetivo de elevar la
calidad del proceso docente, que los
alumnos aprendan más, y conseguir una
formación ética superior de cada niño y
joven.
Los
nuevos programas de la Revolución se
estrenaron en las escuelas primarias,
luego se implementó el cambio en la
Secundaria Básica, y el pasado curso se
inició en la Enseñanza Media Superior.
Con el tiempo transcurrido y la
experiencia acumulada hasta hoy lunes,
día en que comienza el curso escolar
2006-2007, ya se pueden hacer
valoraciones y medir científicamente los
resultados.
El
titular explicó que el Instituto Central
de Ciencias Pedagógicas (ICCP),
institución reconocida
internacionalmente e independiente del
Ministerio de Educación, ha realizado
una evaluación externa al sistema, con
especialistas e instrumentos de medición
de categoría internacional.
«Estas
comprobaciones demuestran que en la
Educación Primaria los niños aprenden
dos veces más que hace seis años; en la
Secundaria Básica, no se llega a esos
parámetros, pero se ha logrado un
sensible incremento en el por ciento de
respuestas correctas, sobre todo en
Matemática, mientras en Preuniversitario
el desarrollo es discreto, pero solo
tenemos un año de aplicación».
El
titular aclaró que hay un conjunto de
factores que contribuyen decisivamente a
que los estudiantes aprendan más. En
primer lugar estudian más, cuentan con
los medios técnicos y una verdadera
doble sesión, argumentó.
—¿Cuál considera el mayor
desafío de las transformaciones?
—Lograr la
comprensión de los maestros, lo cual es
solo posible en un país socialista,
donde los profesores y el gobierno no
son enemigos. Todos tenemos el mismo
objetivo.
«Sin
chovinismo, puedo afirmar que contamos
con el personal docente mejor del mundo,
que ha sido capaz de enfrentar el
desafío de estas innovaciones.
«El
emergente es joven, le falta práctica,
aunque ya en Secundaria Básica tienen
tres años de trabajo; pero los
profesores de experiencia también han
tenido que prepararse, para que su
acción educativa e instructiva sea más
efectiva.
«Hay
que valorar lo que significa para un
maestro que se le diga: “ahora tú tienes
doble sesión, tienes que impartir todas
las asignaturas y además aprender
computación”. Y estos cambios no se
logran sobre la base de ofrecerles nada
material, sino de un compromiso moral.
Esa es nuestra principal fortaleza.
«La
educación cada día gana en calidad, pero
también plantea mayores exigencias a los
maestros. Si queremos que los
estudiantes aprendan más, eso significa
también que el docente tiene que enseñar
más.
«Siento
una profunda admiración por nuestros
profesores, porque han tenido que
enfrentar un reto que no ha tenido
ningún docente en el mundo, y prepararse
en un período de tiempo muy corto. Y
especialmente por nuestra juventud, por
los estudiantes de los Institutos
Superiores Pedagógicos, por los
emergentes. Un país no puede hacer
Revolución, si no convoca a los
jóvenes».
EL
CURSO QUE COMIENZA
Entre
las mayores prioridades para el curso
escolar 2006-2007, se encuentra la
consolidación de las transformaciones en
la Enseñanza Media Superior, aunque sin
descuidar los otros niveles.
En este
sentido, el ministro Gómez dijo que en
la Enseñanza Técnica Profesional, los
cambios se iniciaron por los
Politécnicos de Informática, que hoy son
26 en todo el país, y en los cuales se
están desarrollando importantes acciones
constructivas, de reparación capital.
«En
estos centros estudian 38 000
estudiantes, y tenemos un nuevo ingreso
de más de 8 000. Estamos intensificando
el plan de estudios, porque allí se va a
demandar una verdadera consagración de
estudiantes y profesores.
«Tendrán un régimen interno, menos en
Ciudad de La Habana que serán
seminternos, y se dedicarán 12 horas
diarias a utilizar de manera eficiente
el equipamiento allí colocado».
El
titular de Educación significó que se
está priorizando la formación de los
técnicos en construcción civil y los
contadores, porque el país tiene
necesidad de fuerza de trabajo
calificado en esas especialidades;
asimismo destacó la preparación de
jóvenes como técnicos agropecuarios e
industriales.
Con
relación a las transformaciones en los
Institutos Preuniversitarios, aseguró
que continuarán consolidándose, con el
uso de los medios técnicos, 30 alumnos
por aula y el Profesor General Integral
al frente del grupo, que conduce el
aprendizaje y responde por la formación
multilateral de los alumnos,
conjuntamente con los profesores de las
diferentes materias.
«Estamos en mejores condiciones para que
los estudiantes aprendan cinco veces
más, pues de acuerdo con los programas
existentes, ellos solo fijan el 20 por
ciento de los conocimientos. Sin los
medios que hoy existen no era fácil
avanzar, pero hoy es posible.
«Igualmente estamos insistiendo en el
protagonismo que deben tener la FEEM y
la UJC, para lograr una verdadera acción
de autodirección.
«Los
estudiantes de pre tienen de 16 a 18
años y un régimen interno, y por lo
tanto un alto nivel de convivencia; es
imprescindible el aporte de ellos a la
organización de la vida interna del
centro».
El
Ministro destacó que se están haciendo
inversiones de mucha importancia. En la
provincia de La Habana, se efectuó la
reparación capital de 16 centros y se
realizan acciones constructivas en el
resto. También se dio un impulso grande
a los preuniversitarios de Jagüey
Grande, en Matanzas, y de Contramaestre,
en Santiago de Cuba.
«Estas
obras han implicado un gran esfuerzo. No
se han podido reparar todos los
necesarios, pues es un trabajo muy
costoso, que está en el orden de los 300
000 a 500 000 dólares».
EN EL
CAMINO DE LA NUEVA UNIVERSIDAD
Los
avances en el proceso de
universalización y la participación de
los estudiantes en tareas de impacto
social, en el empeño de modificar la
Universidad y llevarla a planos
superiores, marcan el momento actual de
la Educación Superior en el país.
Los
resultados del curso académico anterior,
los avances en los procesos sustantivos
de la Universidad y la contribución al
desarrollo económico y social así lo
demuestran.
Las
sedes universitarias municipales se
consolidan, y para este año se ampliará
la superación de postgrado,
especialmente para la preparación a
tiempo parcial de los profesores de las
propias sedes municipales.
Abiertas las puertas de esas
instituciones, lo cual permite un amplio
acceso a los estudios superiores,
paralelamente se ejecuta en este curso
el mayor plan de ingreso a la Educación
Superior de la historia del país, con un
total de 83 826 plazas en el curso
regular diurno, para estudiantes que
egresaron del preuniversitario.
Esta
cifra supera en 30 000 la del año
anterior, y garantiza numéricamente una
plaza para cada uno de los bachilleres
recién graduados. La mayor parte de
ellas están ubicadas en las áreas
pedagógicas y de la salud, en
concordancia con las necesidades del
país.
Hace 45
años Cuba se convirtió en el primer
territorio libre de analfabetismo en
América. Entonces comenzó una carrera
vertiginosa para elevar el nivel
educacional de toda la población. Ahora
las estadísticas hablan de cobertura
total, altos índices de continuidad de
estudios, cientos de miles de graduados
de la Educación Superior, la mayor parte
de los maestros y profesores con títulos
universitarios, y enseñanzas Preescolar
y Especial sin parangón.
Muchas
de las metas que países incluso
desarrollados se proponen alcanzar, hoy
son agua pasada para los cubanos. Sin
embargo, el empeño ahora es elevar la
calidad de la educación.
Aunque
no todo es perfecto, las evidencias
confirman que se transita por el camino
correcto, para que todos nuestros niños,
adolescentes y jóvenes tengan igualdad
de oportunidades, alcancen una cultura
general, y cuenten con un maestro capaz
de colocarlos a la altura de su tiempo.