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Con
pinceles
y mucha fantasía
Lucia Sanz Araujo
Fotos: Luis Pérez Borrero
Una jicotea tiene el caparazón multicolor, las estrellas de mar
son rojas como el sol a punto de despedirse en la tarde, los
delfines magenta, una gigantesca ballena lila en vez del clásico
gris, en tanto las gaviotas visten sus plumas con las
tonalidades del arcoiris.
Mientras,
desde su atalaya, un pulpo rosado lanza un ¡¡ NO!! rotundo a la
contaminación que invade los mares y las zonas costeras debido a
la desidia del hombre.
Todo este universo, casi mágico, ha sido posible gracias a la
fantasía de los pioneros-pintores que, procedentes de distintas
partes del
país,
realizaron el gran mural –dos metros de largo por dos de ancho–
de la XI Jornada Científica Infantil del Acuario Nacional de
Cuba, toda una tradición en esa fiesta de la ciencia y el arte
que se celebra, cada primavera, desde 1995.
Este año, el tema central ha sido Protección Ambiental, nos dice
Ulises Cruz, especialista en Artes Plásticas, coordinador de
esta obra de arte y denuncia.
Queríamos hacer algo distinto; por eso, incorporamos como
novedad la figura independiente del pulpo. Los colgantes, hechos
con latas de refrescos y otras bebidas, son sus tentáculos.
Cuando el viento los mueve funciona como un sonajero, similar a
una instalación, a tono con los trabajos de la reciente Bienal
de La Habana, precisa.
No resulta fácil compaginar la creatividad de hasta una
treintena de muchachos. Cada uno tiene su sello y las enseñanzas
de su profesor, en el caso de quienes participan en círculos de
interés o talleres, pero el profe Ulises aúna voluntades. Acorde
a sus destrezas y habilidades todos dan el máximo, y algo bien
importante: la pintura contribuye a intercambiar ideas, hacer
amistades…
Tan pronto se aprueba el boceto, todos ponen sus pinceles,
corazones y mucha imaginación para crear piezas donde sobresale
el colorido propio del trópico. El toque final lo brinda el
negro, y nos parece estar ante uno de esos vitrales
característicos de las casas coloniales.
¿Cuál es el destino de estas creaciones colectivas? Pues se
obsequian a aquellas provincias destacadas en el trabajo de
promoción ambiental entre los pioneros; otras, adornan las áreas
del Acuario Nacional.
Te cuento que el mural del año pasado se encuentra en la Sala de
Oncohematología del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, en
La Habana, y como nos dijeran entonces Luis Orlando y Lilieth
Beatriz, dos de sus autores, no hay nada más hermoso que alegrar
la vida a los demás.
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