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Desconéctalos
Lucía Sanz Araujo
Ayer, fuiste el último en ver la televisión. ¿Cómo la apagaste?
¿Con el mando a distancia y ya? Si es así, te diré que
contribuiste
a derrochar energía. No exagero. Cuando dejamos el equipo en
stand by, es decir, conectado a la corriente, aunque esté
apagado, se producen las llamadas cargas fantasmas.
Ello se debe a que el enrollado primario de la fuente de
alimentación mantiene una corriente muy débil circulando en él.
En el caso específico de los televisores de tubos de rayos
catódicos (CRT), como los Panda, el consumo puede alcanzar cerca
de 5 watts. Parece una cifra pequeña pero suma y vuelve a sumar,
piensa que si en miles y miles de hogares hacen como tú, al
final la cantidad no resulta despreciable.
Igual sucede con otros equipos como los de audio, computadoras,
impresoras, radios, videos, grabadoras y... sigue sumando.
¿Sabías que los altavoces y sistemas de amplificación gastan
mucho cuando funcionan y también en reposo? Solo los más
modernos incluyen sistemas de ahorro que apagan, por decirlo de
algún modo, los altavoces cuando no se están usando.
Los de las computadoras son los que más consumen: hasta 65 watts.
Se equivocan quienes los dejan encendidos de manera permanente
creyendo que como no suenan no consumen. Es algo parecido a
dejar prendido un bombillo permanentemente.
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE) el gasto de
estos dispositivos dormidos alcanza un 10% del consumo doméstico
promedio en los países desarrollados. Aunque la Eficiencia
Energética de Equipamiento y Electrodoméstico de Australia (NAEEC)
un televisor de plasma y otro de cristal líquido (LCD) gastan
3,2 y 2 watts, respectivamente.
Pero más allá del dinero a pagar, tanto en nuestro hogar como en
el sector estatal, podemos decirte que el mal uso de la energía
constituye uno de los factores causantes del cambio climático.
¿Sabías que mantener el consumo de un kilowatt durante una hora
representa la emisión a la atmósfera de medio kilogramo de gases
de efecto invernadero?
¿Qué podemos hacer? Sencillo, desconectar los equipos de la red
eléctrica cuando no vayamos a usarlos, lo cual es, sin discusión
alguna, una garantía por partida doble pues, además del
consiguiente ahorro para la economía nacional y personal, nos
evita desagradables sorpresas en caso de descargas eléctricas,
bastante usuales en nuestro país. |