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Ellos
protegen el entorno
Lucía Sanz Araujo
El
Centro Ecológico Procesador de Residuos Urbanos 5 de Junio, de
la Empresa de Cultivos Varios La Confianza, en la ciudad de
Guantánamo; la Unidad
Básica de Producción Cooperativa Maniabo, en la provincia de Las
Tunas; el Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros en la
provincia de Ciego de Ávila y el prestigioso investigador – ya
fallecido- Licenciado Alfredo Nieto Dopico,
se hicieron merecedores del Premio Nacional de Medio Ambiente de
la Republica de Cuba del año 2006.
Tal distinción se entrega a aquellas
entidades y personalidades en reconocimiento a su labor destacada a
favor del medio ambiente.
En
el caso del
Centro Ecológico Procesador de Residuos Urbanos 5 de Junio,
creado
en
el año 2000 por iniciativa de los pobladores de la comunidad de la
Isleta, del Consejo Popular Sur-Isleta en la ciudad de Guantánamo,
liderados por la Irania Martínez García, tiene como misión principal
reducir el alto grado de contaminación a que estaba sometida la
población aledaña por la existencia de un vertedero y la consecuente
presencia de plagas y de vectores nocivos a la salud humana.
Con resultados novedosos redujeron no solo la contaminación, sino
también mejoraron la salud humana y del ecosistema; así,
disminuyeron las enfermedades diarreicas y respiratorias agudas
entre los niños.
Otros éxitos son la protección y la rehabilitación de ecosistemas
degradados; la elaboración y el suministro de abonos orgánicos; la
recuperación de especies forestales; la aplicación y la
generalización de la ciencia y la tecnología; la recuperación de
materias primas; la capacitación y la divulgación ambiental; así
como la creación de círculos de interés basados en temas ambientales
y un aula de capacitación para la comunidad.
En
cuanto a la
Unidad Básica de Producción Cooperativa Maniabo, obtuvo resultados
relevantes en el uso
de la energía renovable, a partir de la instalación de
un
biodigestor que permite aprovechar el biogás; y en la utilización de
la energía eólica mediante la puesta en funcionamiento de 6 molinos
de viento,
que suministran la energía necesaria para el abasto de agua a las
unidades pecuarias.
También, han laborado en el mejoramiento y conservación de los
suelos, y alcanzado un
considerable ahorro de combustible a través del uso de la tracción
animal con 36 yuntas de bueyes. Es Centro de
referencia nacional
de la
agricultura urbana.
Junto al mar se halla el Centro de Investigaciones de Ecosistemas
Costeros, en la provincia de Ciego de Ávila, perteneciente al
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que desde su
creación en 1991 ha estudiado los ecosistemas costeros de Cuba y
realizado diversos proyectos científico-técnicos que han dado
respuesta a problemas tan importantes como: el estudio de la
biodiversidad del Archipiélago Sabana Camaguey, de la Bahía de los
Perros y del sitio arqueológico Los Buchillones entre otros; la
dinámica litoral y la bioclimatología de las principales playas del
destino turístico Jardines del Rey; y la propuesta del Archipiélago
Jardines de la Reina como Parque Nacional.
Como consultora ambiental
ha trabajado en la realización de servicios
científico-técnicos: estudios de impacto ambiental, licencias
ambientales, así como estudios de riesgos y diagnósticos
ambientales. Ha merecido el Premio Nacional de la Academia de
Ciencia de Cuba en el año 2005 y de más de 10 premios a nivel
provincial.
En
tanto la labor constante, dedicada y abnegada del
Licenciado Alfredo Nieto Dopico
fue vital en el desarrollo e implementación de una política
ambiental en Cuba, de esa manera, potenció la creación de las
primeras Áreas Protegidas y apoyó el trabajo de la Comisión Nacional
para la Protección del Medio Ambiente y el Uso Racional de los
Recursos Naturales (COMARNA).
En
la Ciénaga de Zapata se destacó por su relevante trabajo en la
conservación y protección del medio ambiente. A propósito, publicó
un importante libro sobre la fauna silvestre de esa importante zona,
el mayor humedal del Caribe, que le permitió obtener el Premio de la
Critica del Instituto Cubano del Libro y la Academia de Ciencias de
Cuba de 1999.
El
Premio Nacional de Medio Ambiente de la República de Cuba
fue
instituido en el año 2001, con
el objetivo de destacar a las empresas, centros laborales,
organizaciones y personas naturales que hayan desarrollado una
notable contribución a la prevención, solución o mitigación de
problemas ambientales, obtenidos y aplicados durante el uso y manejo
de los recursos naturales, el desarrollo de los procesos productivos
y la producción de bienes de consumo y los servicios, colaborando
con ello al desarrollo sostenible de nuestra nación
y al mejoramiento de la calidad de vida de nuestro pueblo. |