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¡Sí, vamos a
Cuba!
Míriam García
Fotos: Cortesía de Eddy Rodríguez (Especialista de la Biblioteca
Nacional José Martí)
Bella y soleada
mañana regaló la madre naturaleza al primer sábado del mes de
julio. Y ese día se hizo además especial, cuando de forma
simultánea, miles de niños, adolescentes y jóvenes alzaron sus
voces en las salas de las bibliotecas de todo el país, para
condenar la prohibición del libro Vamos a Cuba, por parte
de la mafia anticubana de Miami.
La obra,
escrita por la norteamericana Alta Schreir en el año 2001, está
dirigida a niños de 2do a 4to. grados, y ha sido recomendada por
la Asociación de Bibliotecarios de los Estados Unidos, así como
por dos prestigiosas revistas de ese país, encargadas de
promover buenas lecturas para niños. Se encuentra en las
bibliotecas escolares de la Unión desde hace dos años y no
hubiera tenido mayor notoriedad a no ser por la censura que le
quieren imponer. Aunque parezca increíble, lo prohíben por
informar, por ser veraz, por plasmar una realidad que se puede
comprobar: se habla allí de cómo estudian, juegan,
piensan, comen, se ríen…, en fin, cómo viven los niños y niñas
en nuestro país.
Y esa realidad
descrita en el libro, las sonrisas felices de los niños y niñas
de la Cuba revolucionaria que trasmiten sus imágenes, duelen,
lastiman, hieren, ofenden, molestan y llenan de impotencia a los
enemigos de nuestro pueblo.
Como si eso
fuera poco, también acusan a las bibliotecas cubanas y a sus
especialistas, de quemar libros, prohibir autores, imponer
lecturas y otras barbaridades que solo tienen cabida en personas
tan llenas de odio como escasas de mente.
Como bien
señaló el director de la Biblioteca Nacional José Martí,
compañero Elíades Acosta, desde que los
fascistas prohibieron “Alicia en el País de las Maravillas”, del
escritor inglés Lewis Carroll, hasta ahora nunca más se había
prohibido una obra en la historia de la literatura infantil.
Pero así como
no se puede tapar el Sol con un dedo, tampoco se puede esconder
ni ignorar la felicidad que asoma traviesa tras casa sonrisa de
nuestros infantes. Cualquiera la puede ver, solo tiene que
recorrer, un día cualquiera, las escuelas, los parques, las
calles de nuestros campos, pueblos o ciudades.
Los niños y
niñas del verde caimán invitan. Súmate a la campaña ¡Sí,
vamos a Cuba! Visita:
http://binanet.bnjm.cu/vamosacuba/
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