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Dos profesoras, dos directoras
Ambas procedían del
magisterio cuando se les dio la tarea de dirigir PIONERO. Olivia
fue la primera directora que tuvo la publicación cuando fue
fundada, en 1961. Diana, estuvo al frente de la revista desde su
resurgimiento en esta segunda etapa.
Diana
Lío. Subdirectora de la Editora Abril
Llegué a la revista Pionero, como directora, en febrero de 1999,
pocos meses después de haberse celebrado el VII Congreso de la
Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en diciembre de 1998, en el
cual se había debatido, con mucha fuerza, sobre la necesidad de
rescatar las publicaciones periódicas dirigidas a niños,
adolescentes y jóvenes, las cuales habían sufrido los embates
del Período Especial.
Procedía del Ministerio de Educación, en el que a pocos meses de
graduarme, me habían dado la tarea de dirigir la secundaria
básica República de Chile, en Ciudad Libertad. Después, trabajé
durante un curso como Metodóloga Nacional de Español Literatura.
Todas esas responsabilidades por ser reserva especial pedagógica
del Ministro de Educación.
Nunca había ejercido el periodismo. La experiencia de dirigir la
revista PIONERO, durante cuatro años, representó un crecimiento
profesional y humano. Mi trabajo anterior, me ayudó a
enfrentarlo, pero tenía mucho que aprender: ¿cómo se hacía una
publicación?; ¿qué resultaría interesante para los lectores?;
¿cómo dirigir un colectivo en un órgano de prensa? Hubo personas
que me ayudaron a encontrar el camino, como Iroel (entonces
director de la Casa Editora Abril), Paquita (Subdirectora de la
revista), Gladys (Directora Artística). Al principio conformamos
el colectivo muy pocos miembros, luego fue completándose y
llegamos a ser una verdadera familia, para los buenos momentos,
y sobre todo, muy unidos para los más difíciles. Es una etapa de
mi vida que nunca olvidaré. Una revista que quiero y que sigo
sintiendo mía.
Leía Pionero cuando era niña y adolescente. Era un tabloide
semanal, con mucha información sobre la Organización de
Pioneros. Tenía cargos en ella y me resultaba entretenida y
útil. Era una revista imprescindible para el funcionamiento de
la OPJM en las escuelas, en la base. Creo que en este vínculo
entre la revista y la Organización debemos seguir trabajando.
Quisiera que Pionero continuara ayudando a los adolescentes a
comprender la etapa por la que transitan como seres humanos, y a
entender el mundo que los rodea; a relacionarse con las demás
personas: padres, maestros, compañeros, familia. Es lo que me
gustaría para Pionero ahora y en el futuro. Que constribuya a
que sean mejores personas, con más valores.
Al colectivo le pediría que nunca se sienta contento con lo que
hace; que cada día se exija más. Nunca es suficiente. Les auguro
una revista mejor. Cada vez nuestro pueblo es más culto y
debemos estar preparados para ello. Los temas que hoy son
novedosos dentro de unos pocos años dejarán de serlo. No nos
podemos conformar con lo simple, lo cómodo, lo sencillo. Hay que
investigar, indagar, superarse y superarnos.
Olivia
Miranda. Investigadora titular del Instituto de Filosofía
Era miembro del Comité Nacional de la Asociación de Jóvenes
Rebeldes (AJR), cuando me plantearon trabajar en la Comisión de
Pioneros, para iniciar la revista. Como era maestra graduada, se
entendió que estaba en condiciones de ayudar. Sin embargo,
confieso que de esa tarea no sabíamos nada, ni yo ni la gente
que comenzó conmigo.
Trabajar en PIONERO fue muy, MUYYY importante, pues todo cambió
para mí a partir de entonces. Hizo que viera la necesidad de
continuar estudiando sin descanso, de aprender cada día más. Así
me gradué de Letras, en la Universidad de La Habana, donde fui
alumna ayudante de la filósofa Isabel Monal y tengo la
satisfacción de haber sido premiada por mis trabajos en el
Instituto de Filosofía. Todo esto nació en la publicación.
Trabajar para niños y jóvenes es, además de un gran reto, un
enorme privilegio y la posibilidad de alcanzar muchas
satisfacciones. La revista ha evolucionado de acuerdo a los
tiempos que corren. |