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 Aires de
Qatar
Gladys J.
Gómez Regüeiferos
Fotos: Catálogo de la exposición y la autora
Desde
tiempos remotos, Occidente ha experimentado una fuerte atracción
hacia las costumbres de los pueblos orientales.
Las diversas
manifestaciones artísticas y en especial la indumentaria
ofrecían en primera instancia, una visión exótica de los
habitantes; sin percibir las condiciones históricas, sociales y
culturales que las condicionaron, para mantener su vigencia al
margen de la vestimenta contemporánea.
Para los
diseñadores de moda europeos, se convirtieron en fuentes de
inspiración inagotables. Con ciertas variaciones las incluían en
disímiles tendencias- por temporadas-: prendas originales,
textiles y accesorios tomadas de diferentes grupos autóctonos
del Cercano, Medio y Extremo y Oriente y los nominan:
estilo
folk o étnico.
Los
capitalinos pudieron disfrutar en el Pabellón Cuba, de la
Semana de la Cultura de Qatar. Infinidad de visitantes
compartieron, encantados, sus danzas típicas, comidas y se
deslumbraron con los trajes tradicionales.
País
islámico, el Estado de Qatar está ubicado en el Golfo Pérsico,
en el Medio Oriente. La vestimenta tanto femenina como masculina
mantiene los principios de la fe mahometana y posee
particularidades estéticas muy llamativas.
Los hombres
usan unas túnicas amplias, largas llamadas Saub. Tocan
sus cabezas con un paño blanco o con motivos rojos
nombrados hatta o gatta sujeto por un aro de
algodón: el ikal.
En las
mujeres, el Saub es ricamente bordado en una máquina
especial que cose hilos de oro, lo emplean solo en actividades
femeninas. En las calles generalmente visten de negro, cubiertas
sus cabezas con la Burca, que deja visible el
rostro.
En los
matrimonios y otras ocasiones sociales se engalanan con prendas
de oro y plata. Se trata de joyas diseñadas para distintas
partes del cuerpo. Por ejemplo para el cuello recuren al -murtaicha
y el- merrya ; para la ropa son los amail de la
abaya, y los velos faciales: el - rake, el -risi y el-zureya.
Otras muchas joyas adornan sus manos y pies.
Desde la
antigüedad existe una tradición entre los artesanos qataríes:
decorar el oro y la plata con incrustaciones de piedras
preciosas auténticas o artificiales muy bien logradas.
Las cubanas
se sintieron fascinadas por la decoración sobre la piel (no es
un tatuaje) llamada Al- hinna destinada a las manos y
los pies, hecha con tintes de alheña, - de origen vegetal, con
tonos marrón oscuro, con el que realizan preciosos dibujos.
De esa
manera las qataríes celebran acontecimientos personales o las
vísperas de la boda en presencia de parientas e invitadas,
actividad exclusiva de las féminas.
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