Margarita Hernández Salgado
¿Es el 20 de mayo una fecha patriótica para
los cubanos?
No, aunque si es considerada una fecha
histórica, para nada puede inscribirse entre las numerosas que
constituyen orgullo nacional como lo han querido hacer ver, los
opuestos a la Revolución.
La sabiduría popular no suele equivocarse y
es conocido entre los cubanos un viejo refrán que sentencia:
Te va caer un 20 de mayo, siempre aplicado en momentos en
que a cualquiera se le presagia una muy difícil situación.
Esta fecha del año 1902 será inolvidable,
porque significó la frustración de los ideales independentistas,
por los que se había luchado por tres décadas y por la que
habían dado su vida muchos de los mejores hijos de este pueblo
como: Céspedes, el Padre de la Patria, Antonio Maceo, el Titán
de Bronce y nuestro Héroe Nacional José Martí, entre otros.
A partir de ese momento se sucederían en
Cuba una serie de desgobierno que hundieron al país en la más
absoluta miseria, más preocupados por cumplir los mandatos
yanqui, que por hacer realidad la república Con todos y para
el bien de todos a la que nos había convocado el Apóstol.
Esta mal llamada República entronizó en la
sociedad más aún la discriminación de origen, sexo, raza. Los 57
años que duró la misma, se caracterizó por los fraudes
electorales, la corrupción, la entrega de los recursos a los
Estados Unidos, los crímenes, fomentó vicios a la población y
también por la rebeldía del pueblo ante todos estos desmanes.
Una nueva pléyade de mártires tuvo que
entregar la nación, dignos herederos de sus antecesores, que
retomaron el pensamiento martiano como bandera de lucha y
continuación histórica de la iniciada el 10 de octubre de 1868.
Larga es la lista aportada al martirologio cubano en este
período, así como la de hechos que sí enriquecen la dignidad de
esta tierra.
Hoy un grupo de los llamados
cubanos-americanos, residentes en los Estados Unidos, muchos de
los cuales son descendientes de los que en esa “república”
ostentaban el poder y que hicieron enormes fortunas con su
latrocinio sistemático, pretenden divinizar esta fecha,
presentarla como un momento feliz para Cuba; pero ahí está la
historia con su carga indiscutible de verdad, como prueba
irrefutable y el pueblo que no se confunde jamás y menos cuando
de la suya se trata.