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Un capítulo trágico
Margarita Hernández Salgado
Se cumplen
105 años de uno de los hechos con mayor connotación de nuestra
historia: la imposición de la Enmienda Platt, por el gobierno de
los Estados Unidos, en franca violación de la soberanía
nacional.
Ese 12 de
junio de 1901, se frustraban 30 años de lucha del pueblo cubano.
Se lesionaba, sensiblemente, la independencia pues mediante ese
documento se nos imponía un mecanismo de control político que
abría las puertas para el dominio total del país.
Lo planteado
por este instrumento, representó una verdadera carga para el
pueblo, ya que con él los yanquis se arrogaban toda una serie de
derechos como: intervenir cada vez que lo estimaran conveniente
en los asuntos internos y cercenaban parte del territorio
nacional al omitir a la Isla de Pinos (hoy de la Juventud) de
los límites nuestros.
Como si
fuera poco, nos obligaban a entregar territorios para la
construcción de bases navales y carboneras, además de legitimar
todos los actos realizados por el gobierno de ocupación.
Sencillamente denigrante, no hay vocablo que exprese con mayor
nitidez el verdadero significado de este hecho. Para los cubanos
sólo quedaba la opción de República con “Enmienda” o se mantenía
indefinidamente la ocupación militar norteamericana.
Importantes
patriotas se manifestaron abiertamente contra ese engendro,
poniendo al descubierto las esencia del mismo. Juan Gualberto
Gómez, insigne patriota manifestó que el derecho de intervenir
era equivalente a entregarle la llave de nuestra casa, para que
pudieran entrar de día y de noche, siempre que estimaran
conveniente.
Otro
veterano de las guerras independentistas, Salvador Cisneros
Betancourt, expresó como con esto se demostraba las verdaderas
intenciones de los Estados Unidos al intervenir en la guerra
entre Cuba y España
A más de un
siglo, aún el pueblo cubano sufre las consecuencias de este
negativo hecho, pues la base naval de Guantánamo se mantiene
ilegalmente en manos de los Estados Unidos, quienes la han
convertido en un verdadero campo de concentración, donde se
aplican todo tipo de torturas contra los prisioneros que hacia
allí traslada.
El pueblo
cubano continúa incansable la lucha porque se reconozca la
soberanía de este pedazo de su territorio, convertido en un
lugar donde el Imperio practica atroces torturas a los
prisioneros y pone de manifiesto otra vez su política terrorista
e irrespeto por los derechos humanos. |