Adiós
al maestro de la pantomima
Addiley Palancar Guerra
La pantomima puede ser considerada un
subgénero dentro del teatro, pero cuando se
menciona al francés Marcel Marceau deviene
arte sublime. El más reconocido mimo del
pasado siglo ha abandonado las tablas y la
vida. Su gestualidad inmensa creó todo un
estilo en el arte silencioso donde se
desenvolvió por casi 63 años.
Marceau se inspiró en grandes del cine mudo
como Chaplin y Laurel & Hardy. Estudió en la
Escuela de Arte Dramático Charles Dullin del
Teatro Sarah Bernhardt en París y con la
creación de su propia Compañía de pantomima
Marcel Marceau recorrió el mundo teniendo
gran éxito. Su más famoso personaje fue Bip,
representado con una cara blanca, ropa de
payaso de anchos pantalones, una camisa
marinera, chistera vieja y deformada.
Desde el silencio contó historias que
abarcaban la esencia del hombre y lo trágico
de la sociedad con una comicidad
impresionante. Muchos críticos consideran
que las tragicomedias de Marceau eran un
monumento a la humanidad, que triste y
desamparada se enfrenta a todas las
frustraciones.
En el 2005, el mimo francés hizo una
presentación en nuestro país. El escenario
de la Sala García Lorca del Gran Teatro de
La Habana estuvo de lujo al acogerlo en sus
tablas. Con un programa que resumía lo mejor
de su repertorio el maestro del arte mímico
deleitó a los cubanos a través de Pantomimas
de estilo y Pantomimas de Bip. Que sirva la
ovación de entonces y muchas más para
decirle adiós al gran Marceau. ¡Bravo
maestro!