Un
novedoso teclado de
ordenador, llamado Optimus,
ha sido creado por
investigadores rusos. Cada
una de las teclas, con
símbolos, letras y números,
puede cambiarse según que se
desee en cuestión de
segundos. Según señalan sus
autores, sus posibilidades
son ilimitadas, pues permite
convertir un teclado con el
alfabeto latino en otro en
cirílico, árabe o japonés.
Basta seleccionar el idioma
preferido en las diminutas
pantallas de video que
llevan las teclas. De igual
manera, puede adaptarse para
trabajar con un programa
informático específico como,
por ejemplo, Photoshop,
videojuegos o programas de
composición musical.
Muy
popular en el campo cubano,
donde es utilizada como
cerca viva, además de por
sus propiedades medicinales,
melíferas, ornamentales y
como tinte, resulta el piñón
botija o piñón purgante.
Esta planta, pertenece a la
familia de las Euforbiáceas,
y su nombre científico es
Jatropha curcas L.
Especialistas del Centro de
Aplicaciones Tecnológicas
para el Desarrollo
Sostenible (CATEDES), en
Guantánamo, efectúan
investigaciones con ella.
Así, han sembrado dos
variedades: una nativa y
otra de Cabo Verde. Ambas
florecen y fructifican en
San Antonio del Sur, y se
produce jabón, de forma
experimental. El aceite
puede emplearse en la
producción de biodiésel para
fines domésticos e
industriales; por eso,
resultará una excelente
opción su siembra en este
territorio, el de menor
cantidad de precipitaciones
de Cuba.
Según
los especialistas, el 20% de
los arrecifes coralinos del
planeta está tan dañado que
su recuperación resulta
improbable, mientras otro
50% podría colapsar. Señalan
que si el calentamiento
global no es atacado, podría
significar la sentencia de
muerte para estas
formaciones. Como el cambio
climático aumenta la
temperatura de los océanos y
los vuelve más ácidos,
predicen que acontecimientos
de blanqueo, como
el que dañó o destruyó el
16% de los arrecifes
coralinos del orbe, en 1998,
serán regulares dentro de
medio siglo. El bleaching o
blanqueamiento ocurre cuando
las aguas más calientes
obligan a que los corales
rechacen a las algas vitales
que viven dentro de sus
tejidos, lo cual puede matar
o debilitar a los arrecifes.