Este
encuentro
constituyó
la
culminación
de un
trabajo
iniciado
desde la
base
para
integrar
las
mejores
prácticas
alcanzadas
por esos
maestros
y
constituye
una
contribución
a la
finalidad
de
perfeccionar
el
tratamiento
pedagógico,
basado
en las
exigencias
sociales
del
país,
que se
les
brinda a
los
adolescentes
cubanos.
Temas
como la
capacitación
de los
pioneros
que
integran
la
presidencia
de un
colectivo
e
importancia
de la
orientación
vocacional
para que
los
alumnos
de
noveno
grado
sepan
qué
estudiar
o la
atención
diferenciada
a
estudiantes
con
características
particulares,
fueron
expuestos
en el
Taller,
donde se
presentaron
42
ponencias.
Los
galardonados
fueron
los
estudiantes
de
segundo
año de
docencia
Yamilin
Terrero
Osorio,
de
Guantánamo,
por su
labor en
una
secundaria
básica
en el
campo (ESBEC)
en la
zona
montañosa
de Imías;
a Irael
Aguilar
Reyes,
de
Granma,
cuya
ponencia
se
refirió
al tema
de la
orientación
vocacional
hacia
las
carreras
pedagógicas
a partir
de su
trabajo
en una
Escuela
Secundaria
Básica
Urbana,
de la
ciudad
de
Bayamo;
y Leidys
Borges
Domínguez,
de
Holguín,
por su
experiencia
en la
atención
de
alumnos
con
dificultades
en el
aprendizaje.
En la
clausura
del
Taller
Bertha
Fernández,
viceministra
de
Educación,
quien
señaló:
Hoy
la
Secundaria
Básica
cubana
tiene
una
mejor
organización
escolar.
Asimismo,
hizo
público
el
reconocimiento
del
Ministerio
de
Educación
a la
labor
que
realizan
estos
jóvenes
educadores,
enfatizando
en que
resta
mucho
por
hacer y
puso
como
ejemplo,
la
preparación
de los
Profesores
Generales
Integrales
– ya hay
cerca de
18 000
en las
aulas-
, que
debe ser
completada
en todas
las
asignaturas
por
igual, a
fin de
que
puedan
transmitir
contenidos
sólidos
en cada
una de
ellas.
Finalmente,
afirmó
que los
resultados
confirman
la
validez
de este
método,
que
constituye
un
aporte
revolucionario
y
novedoso
a la
educación
de las
nuevas
generaciones.
RECUADRO:
En su
formación
los PGI
cursan
un
primer
año
intensivo
en la
universidad,
mientras
que,
del
segundo
al
quinto
se
vinculan
directamente
a las
aulas.
En ellas
cuentan
con la
atención
directa
y
sistemática
de un
tutor,
quien
responde
por su
adiestramiento.
Esmilka,
Nereido,
Ángel,
Iván,
Daniela,
Melcriades,
Yamila,
Yanna,
Maité,
Keiler,
Orlando,
Mary,
Jenny,
Ulises y
Norbelis
son mis
quince
alumnos.
En todos
ellos
pensé
cuando
me
dijeron
que
había
ganado
el
primer
lugar
porque
lo que
hago día
a día es
con y
para mis
estudiantes