Un director valiente
Teresa Valenzuela
Wilbert Hernández Montesinos
es el director de la escuela
secundaria básica 7 de
noviembre, del capitalino
reparto de Alamar, La Habana
del Este, en la capital
cubana que tiene una
matrícula de
590 estudiantes.
Frente a mi un afable joven
de 23 años de
edad, militante de la Unión
de Jóvenes Comunistas, de
hablar pausado, que da la
impresión de que a su
alrededor no existen los
problemas, y de que todo
marcha bien.
¿Cómo te conviertes
en valiente?
Al graduarme de doce grado
me proponen ingresar en un
programa de la Revolución
sin especificarme sus
características- dice-;la
primera gran sorpresa
fue cuando tuvimos una
reunión con el Comandante en
Jefe Fidel Castro el 2 de
agosto de 2001 donde él
nos explicó como buen
pedagogo que es, la
importancia de que fuéramos
profesores generales
integrales, que domináramos
todas las asignaturas, y
otras cuestiones que
revolucionarían la
enseñanza secundaria básica.
“El proyecto que involucró
a quienes Fidel llamó
los 100 valientes comenzó
el 2 de diciembre de
e quienes llaman PGI”.
¿Qué es lo que más
recuerdas de esos cinco
años?
La alegría le asoma al
rostro cuando dice:"
Fueron días inolvidables
para mi ya que desde hacía
años me inclinaba por la
docencia y estaba
precisamente en un centro
educacional de referencia
nacional, con un magnífico
claustro que prepara muy
bien a los futuros docentes,
donde se les exige
rigurosidad y disciplina a
los alumnos que reciben una
preparación muy completa;
una escuela que ha obtenido
muy buenos resultados en las
pruebas realizadas por el
Instituto Central de
Ciencias pedagógicas y que,
además, cumple los
parámetros de calidad de la
educación planteados por la
UNESCO”.
Asombroso…pero cierto
Con naturalidad el joven
director dice que éste es
su primer año de graduado, y
que antes lo designaron
jefe de rado; con orgullo
agrega que él es uno de los
15 valientes que hoy
dirigen escuelas
secundarias básicas en las
provincias de Ciudad de La
Habana y La Habana, otros 17
son jefes de
grados, quienes-especifica-
en el nuevo modelo
pedagógico de esta
enseñanza, tienen semejante
responsabilidad a la del
director; el resto de los
que se graduaron
ocupan diferentes cargos de
dirección en la educación.
¿Qué retos enfrentas cada
día?
Menciona que son muchos y
difíciles, entre
ellos, lograr una buena
organización escolar, la
asistencia, motivar
constantemente a los
estudiantes de manera
que sientan la necesidad del
estudio y el
compromiso con la escuela;
aún hay que trabajar de
manera sistemática en la
disciplina y la preparación
de los profesores generales
integrales, ya que son
docentes en formación y
necesitan que los sigan de
cerca, los ayuden y los
entiendan mucho.
¿Cuál es la mayor recompensa
que tienes en el trabajo?
El resultado que obtengan
los estudiantes-contesta
sin dudar-; eso me hace
feliz ya que para eso
trabajo y me esfuerzo
cotidianamente para que
ellos crezcan desde el punto
de vista educativo e
instructivo y en un futuro
opten por buenas carreras,
se inclinen por las
pedagógicas u otras
necesarias al país, y
se conviertan en personas
socialmente útiles.
¿Qué significa ser
director de una escuela como
ésta?
Una alta
responsabilidad-contesta-;
soy el director y como
máximo responsable de la
escuela le transmito a
diario el entusiasmo a mis
profesores y al resto de los
trabajadores que dirijo,
para seguir adelante con la
nueva experiencia, sin
miedo, sin temor a nada;
por cierto, estoy muy bien
preparado para cumplir esta
tarea como valiente que
soy”.