¡Un
huerto en la azotea!
Carlos Castro Sánchez
Fotos: Carlos y Joseíto
Yeikel Santos ha sido
siempre una persona
inquieta, con afán de
aprender más, de investigar
y no perder el tiempo en
cosas improductivas. Por eso
a los 14 años comenzó a
interesarse por el cultivo
de plantas que sirvieran lo
mismo para aliviar un
padecimiento, que para
confeccionar una sabrosa
ensalada. El problema a
resolver era, que en su
barrio, hay escasez de
terrenos para sembrar.
Entretanto se fue asesorando
con la extensionista Magalys
Suárez, la cual le dio
orientaciones, proporcionó
semillas, posturas y algunos
folletos así como le invitó
a los talleres que
organizaba en el Consultorio
Tienda Agropecuario donde
trabaja.
Después vino su encuentro
con Vilda y Pepe, a quienes
escuchó por sus programas de
radio hablando acerca de la
conservación de alimentos.
En su curiosidad, les
escribió y hasta visitó el
proyecto comunitario
de ellos.
Poseyendo cada vez más y más
conocimientos, sobre los
beneficios que los vegetales
provocan en los seres
humanos, decidió que tan
valiosa información debía
compartirla con todos.
Comenzó por sus vecinos y
luego llegó a las escuelas
cercanas donde constituyó
círculos de interés y
talleres.
La creatividad de este joven
le llevó a organizar un
restaurante en su casa,
donde los invitados son
recibidos con cortesía y
cariño y se les ofertan
platos confeccionados a base
de vegetales y frutas.
También enseña a sus alumnos
el arte de la conservación y
secado de alimentos, sus
secretos y propiedades. Es
decir, Yeikel comenzó siendo
un pionero y ahora, graduado
de gastronomía, es un
convencido de la necesidad
que tenemos todos de ingerir
tan sanas, nutritivas,
sabrosas y medicinales
plantas.
VIDA SANA, AIRE PURO
Así bautizó al círculo de
interés que inició el 23 de
marzo del 2002 con apenas 14
años y la asesoría del
Consultorio Tienda
Agropecuario, representado
por Magalys. Pero veamos qué dicen algunos de los
asistentes a los talleres de Yeikel.

Me incorporé al círculo de
interés porque quería
aprender más sobre las
frutas, los vegetales y lo
que ellos nos aportan; su
conservación para que nos
duren incluso hasta la época
en que no se producen y el
uso de las plantas
medicinales, pues algunas de
esas sirven también para
condimentar los frijoles y
demás. No olvidemos que
tanto las frutas como los
vegetales nos proporcionan
vitaminas, calcio, hierro y
ayudan al crecimiento de las
uñas y el pelo entre otros.
(Analeydis)

Me gusta conocer acerca de
las plantas. También, he
aprendido a sembrar, a hacer
cocimientos e infusiones.
Cuando mi mamá se enferma,
vengo y le pido al promotor
algunas de las plantas que
tiene aquí en su azotea y le
preparo remedios que la
curan. Así fue cuando le dio
la gripe, esa que llaman
Nazareth, aunque no me gusta
el nombre porque es el de mi
perrita. (Lázaro
Javier)

En mi destacamento, cada vez
son más quienes me preguntan
dónde vive el promotor.
Quieren aprender en su
taller, saber más de las
plantas y sus beneficios
para la salud humana, desde
que se siembra una semilla
hasta la conservación de
alimentos. Yo antes comía
frutas y vegetales, pero no
tanto ni tan a gusto como
ahora que las sé muy
nutritivas y buenas para la
dieta. Ayudan al cuerpo y a
un mejor crecimiento
nuestro. (Karla)

En el portal de mi casa
tengo sembrada menta
mexicana, pues mi mamá
padece del estómago y me
sirve para hacerle
cocimientos. Lo que he
aprendido en el Taller del
profe Yeikel puedo aplicarlo
lo mismo en la escuela, que
en el campismo o en las
clases de Botánica. (Lilian)