Democracia temprana
Texto y
Fotos: Carlos Castro Sánchez
La posibilidad de elegir y ser elegidos la
tienen, desde bien temprano, todos los
cubanos.
El viernes 12 de octubre, como sucede en
cada curso escolar, la volvieron a ejercer
los estudiantes de
cuarto a noveno grados,
que son los primeros en hacerlo en el año.
En apenas una semana, ellos mismos devendrán
testigos y custodios del otro gran ejercicio
de democracia que protagoniza nuestro
pueblo: las elecciones de delegados al Poder
Popular.
Estas tendrán lugar el 21 de octubre y
permitirán elegir a los delegados de
circunscripción (alcaldes), de donde saldrán
los gobernadores de cada municipio, y luego
los de las provincias y los diputados
nacionales.
En Cuba, el pueblo ejerce periódica y
democráticamente su derecho a proponer,
elegir y, si fuera necesario, hasta a
revocar de sus cargos a quienes no cumplan
con sus deberes como representantes
populares.
Acá, el proceso no termina con la elección,
pues lo más importante es cuanto se hace o
se haga por la población y, en el caso de
los escolares, cómo y cuánto se hace por los
pioneros.
Así es que no importa el nombre ni el sexo
de los elegidos, sino la limpieza de sus
acciones; su honestidad y el cumplimiento
responsable de sus deberes con los demás.