Cuéntame
una fábula
Un proyecto educativo comunitario contribuye
a promover valores y difundir el ideario
martiano. Ya cuenta con una multimedia a la
que podrán acceder nuestros lectores.
Lucía Sanz Araujo
Fotos: Luis Pérez
Ilustración: Jesús
En la ciénaga, había un cocodrilo
comilón llamado Amé, que solo pensaba en
comer, y no le gustaba trabajar. Aunque
estuviese saciado, seguía buscando más y más
alimentos.
Un día, por su jactancia, se tragó un reloj
despertador que se le trabó en la garganta
y…
Así comienza El cocodrilo comilón. ¿Su
autor? Lázaro Ayestarán Saavedra, conocido
como El Niche, un educador y promotor
cultural empeñado en difundir el pensamiento
martiano y por brindar su granito de arena
en la Batalla de Ideas.
Si en la Edad Media los juglares llevaban de
pueblo en pueblo sus historias o leyendas
para divertir, este narrador oral natural
del capitalino municipio de San Miguel del
Padrón, va de una escuela a otra, de una
casa de la Cultura a otra por toda la
ciudad, con sus historias que además de
recrear el espíritu, rescata tradiciones,
pone a todos a pensar y los invita a ser
mejores personas.
Esta experiencia nació… Mas dejemos que sea
este ex atleta de alto rendimiento y guía
base quien nos lo cuente:
En 1984, nuestro Comandante en Jefe convocó
a todos militantes de la UJC a apoyar las
actividades extracurriculares en las
escuelas. Comencé a desarrollar en tareas en
Tarará y las escuelas al campo. Así empecé
una investigación acerca de cómo trabajar
los valores éticos y morales entre los
estudiantes.
Pensé que los educadores debían disponer de
un documento literario que le permitiera
trabajar los valores. Por eso, comencé a
hacer un libro, El mundo de los cuentos,
integrado por cuatro fábulas, que han ido
creciendo y en la actualidad son veinte.
Como promotor natural decidí llevarlas a las
escuelas.
Con su aplicación se ha fomentado la
reflexión, y contribuido a eliminar las
actitudes negativas.
Hoy,
el proyecto cultural educativo de las
Fábulas del Niche está validado
nacionalmente y ha obtenido múltiples
premios y reconocimientos en numerosos
eventos. Su creador no se duerme en los
laureles y prepara una segunda parte
nombrada Fábulas del Niche y otras historias
que incluye las de jóvenes escritores.
Mi mayor recompensa es ser útil a la
sociedad. Que cada día los profesores,
promotores culturales, metodólogos me llamen
y mi trabajo contribuya a la formación
integral.
Acerca de la versión digital de su obra
Lázaro, que trabaja en el municipio de
Cultura de Centro Habana, manifiesta:
Alexander Carbonell, joven informático, y yo
somos amigos del barrio. Él se interesó en
hacer una multimedia y así multiplicar el
aporte de las fábulas.
Competencias, música y teatro
A partir de los textos creados por Lázaro
–narrados de forma muy particular– los
alumnos, tanto de secundaria como de
primaria, desarrollan concursos, encuentros
y escenificaciones.
PIONERO asistió a una competencia donde
participaron colectivos de cuatro municipios
capitalinos. En el Palacio Central de
Computación los muchachos demostraron sus
conocimientos, analizaron e interpretaron
los mensajes que encierra cada historia,
asimismo, pusieron de manifiesto que solo
con la unidad y el compañerismo se pueden
alcanzar las metas aunque resulten muy
difíciles.
Al final, todos resultaron ganadores. ¡Ah!,
y bailaron con las pegajosas canciones
creadas por dos grupos de jóvenes músicos a
partir de las fábulas.
Entre pasillo y pasillo conversamos con
varios de los participantes. He aquí qué nos
contaron:
Eramos el peor
grupo de la escuela: conversábamos en
clases, no atendíamos lo necesario, un
desastre.
Al Niche y sus enseñanzas le debemos, en
buena medida, estar hoy entre los mejores.
Sus historias nos han hecho pensar, analizar
que debemos aprovechar bien el tiempo y las
posibilidades que nos brinda la Revolución
para aprender más. Sus moralejas nos llaman
a ser mejores cada día.
(Elaine Esquivel, Dianelis Vallín y Maibelis
Mena. Noveno grado.)
En lo
particular, las Fábulas de El Niche me han
servido para formarme, para ser mejor
persona. En lo colectivo, nos ha enseñado a
trabajar en equipo, a compartir los buenos y
los malos momentos, a no ser envidiosos, y a
no faltarle el respeto a los demás.
(Maikel Paget Arozarena. Noveno grado.
Monitor de Historia y Computación.)
Pienso que lo más importante es que las
historias nos ayudan, de un modo u otro, a
ser mejores. Cada una de ellas refleja casos
concretos, problemas que nos pasan o podrían
pasar a los adolescentes y nos indican, sin
imposiciones, qué hacer, cómo actuar. Ese es
para mi su gran mérito. Son la vida misma.
(Maylín Hernández Solano.
Preuniversitario.)
Le pedimos permiso al Niche para escenificar
una de sus narraciones en el teatro de la
escuela y nos apoyó con tremendo entusiasmo.
Entre juego y juego nos ha puesto a pensar y
nos ha ayudado a mejorar como alumnos y
personas. Ya hemos presentado nuestra
versión en reuniones pioneriles y en Casas
de Cultura, y a todos les ha gustado
muchísimo.
(Rubén Osvel Navarro. Noveno grado.)
Como parte de las actividades por el XX
aniversario de los Joven Club de Computación
y Electrónica se presentó la multimedia
Cuéntame una fábula, del talentoso
instructor Alexander Carbonell Costa, del
JCEE Virgen del Camino, donde se recoge el
quehacer del proyecto educativo comunitario
del Niche.
Esta segunda versión resulta muy nove-dosa
entre otros elementos porque al estar
diseñada en 3D, o sea, en tercera dimensión,
uno cree hallarse inmerso en el juego.
Dispone de una colección de fábulas –
incluye además de las del Niche algunas de
Esopo, La Fontaine, Iriarte y otros
destacados creadores, de una galería de
fotos y temas sobre José Martí, videos,
canciones, brinda la posibilidad de dibujar,
de realizar ejercicios donde poner a prueba
los conocimientos y habilidades.
Se trata de un material muy interactivo que,
a raíz de los reconocimientos recibidos en
diversos eventos nacionales e
internacionales, se aplica no solo en Ciudad
de La Habana.
Muy pronto, los lectores de PIONERO que
visiten su página web: www.pionero.cu podrán
acceder a ella.
Dos profesores opinan
Desde octavo grado iniciamos el proyecto con
El Niche y sin duda alguna, el cambio ha
sido espectacular, cuenta a PIONERO, Germán
Fajardo Frías, joven Profesor General
Integral en la ESBU Benito Juárez, en La
Habana Vieja.
Mi grupo se caracterizaba por ser bastante
indisciplinado, pero a partir de insertar
las fábulas en diversas actividades ha
habido una evolución positiva; además, ha
contribuido a la formación de valores y al
rescate de otros como la laboriosidad y el
sentido de la responsabilidad.
Por su parte, Beatriz Bravo Morejón,
profesora y guía base de la ESBU Otto
Barroso, precisa, con sano orgullo, que su
centro fue el primero en trabajar con las
fábulas del Niche, en el 2003.
Ahora, les doy seguimiento para contribuir a
la formación general integral de los
estudiantes, así conformamos un grupo
teatral.
¿Por qué las escogí? Porque contribuyen al
rescate y fortalecimiento de los valores.
Todas terminan con una moraleja que encierra
un pensamiento martiano, a partir de ellas,
trabajo la interpretación de textos, la
comprensión de la lectura, amplío el
vocabulario, desarrollo la expresión oral y
escrita, fomento valores éticos, estéticos y
artísticos y contribuyo al pensamiento
lógico de los adolescentes, entre otros
aspectos.
Las fábulas han hecho cambiar,
paulatinamente, a todos los que las
escuchan, interpretan y representan. He
palpado cambios positivos en mis alumnos,
ahora son más respetuosos y solidarios.
Considero que esta experiencia debe
extenderse a todo el país.