Me
divierte nadar
Carlos Castro Sánchez
Fotos: Franklin Reyes y Carlos
La noticia circuló rápidamente: una pionera
cubana, de Matanzas, conquistó la presea de
oro en los 200 metros estilo pecho, durante
los Juegos Deportivos del Alba.
En Venezuela, La Habana y la provincia
yumurina muchos saltaron de alegría, felices
por el resultado. Y es que Amanda Estupiñán
Ortega, de apenas trece años de edad, fue la
más joven medallista en esas lides.
Pero, además, como señalara uno de los
preparadores, realizó un buen tiempo para su
categoría, mejoró su mejor
registro
personal y venció a nadadoras más
experimentadas. Todo ello resulta muy
meritorio.
Realizo dos sesiones diarias. Por las
mañanas nado cinco kilómetros, y entre
cuatro y cuatro y medio por la tarde. Cuando
finalizo, estoy muy cansada, pero al rato se
me pasa.
Lo que menos me gusta de los entrenamientos
son las series completas de estilo libre,
pero, qué remedio, ¡hay que nadarlas
también!
Esto cuenta a PIONERO la prometedora
deportista y añade:
Me he preparado fuertemente. Sé que para
obtener buenos resultados hay que entrenar
duro; cumplir todas las series que indican
los entrenadores. Solo después de una
preparación rigurosa pueden lograrse
actuaciones relevantes en la piscina y
triunfos como el que logré en Venezuela.
Allí, conquisté la presea áurea con tiempo
de 2:44:41 minutos. Mi mejor marca personal
hasta ahora.
A nuestras nuevas preguntas, sus respuestas
no se hacen esperar:
Como estudiante mis notas son de nueve a
diez puntos de promedio. La Matemática es la
que más me gusta, siento que esas clases
siempre resultan emotivas. No obstante, soy
monitora de Español.
Admiro mucho a Imaday Núñez, que fue también
pechista y tuvo magníficos resultados.
Además, me gustaría ser como Rodolfo Falcón
y, como él, llegar a una Olimpiada para
darle triunfos a mi país.
El calor
arreciaba. La piscina convidaba a nuestra
entrevistada a nadar y nadar sin cansancio
en busca de perfeccionar sus movimientos, la
técnica, el estilo y sus rendimientos. Y sin
pensarlo dos veces, Amanda se zambulló de
nuevo en el agua.