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Las siete
maravillas del mundo antiguo
y moderno
María Luisa García Moreno
Herodoto (484-425 a.n.e.),
historiador griego, y Calímaco de Cirene (siglo
iii a.n.e.)
director de la Biblioteca de Alejandría (destruida por un
incendio 48 años a.n.e.), fueron los primeros en hablar de las
siete maravillas y las seleccionaron en el mundo que conocían:
el Mediterráneo.
También el ingeniero Filo de
Bizancio habló de ellas; pero no incluyó el famoso faro de
Alejandría, al que sustituye por las Puerta de Istar en las
murallas de Babilonia, a pesar de que vivía en la primera. Su
mérito radica en que no solo las enumera sino que las describe.
Todavía unos 150 años a.n.e., el poeta Antípater de Sidón retomó
su selección. Y como entonces Grecia seguía siendo el centro
cultural del mundo, todas las maravillas –menos dos: la
pirámide de Gizeh y los magníficos jardines de Babilonia– eran
griegas o tenían gran influencia helénica, como la tumba de
Mausolo, construida en el año 350 a.n.e. en Halicarnaso.
En la actualidad solo una de ellas
permanece en pie: la gran pirámide. El templo de Artemisa, en
Efeso, y la monumental estatua de Zeus –12 metros–, obra maestra
de Fidias, fueron destruidos por el fuego.
Repetidos terremotos causaron la devastación de otras tres: el
faro de Alejandría, la colosal estatua del dios Sol en la isla
griega de Rodas y el Mausoleo de Halicarnaso. Los famosos
jardines de Babilonia fueron deteriorándose paulatinamente con
el tiempo y el descuido humanos.
Quizás por eso,
el escritor y cineasta suizo Bernard Weber ha lanzado una
encuesta para nominar las nuevas maravillas del mundo moderno
y para ello, ha creado la New Open World Foundation, al frente
de la cual se ha situado el ex director de la Unesco, Federico
Mayor. De un listado inicial de 77 sitios y luego de una primera
reducción, han quedado 21, de los cuales, por votación, se
eligirán siete. Pero… ¿por qué siete? Quizás
en la antigüedad fuera un número mágico; pero hoy no creemos
mucho en la magia. ¿Cómo reducir la elección a siete habiendo
tanta maravilla en el mundo?
¿Por qué
excluir las maravillas de la naturaleza: las mejores
playas, los ríos más limpios, los bosques más ricos en
biodiversidad, los más espectaculares volcanes, las más
impresionantes cordilleras. ¿Son menos impresionantes las
cataratas del Niágara o del Iguazú; los tepuyes de Canaima, en
Venezuela; la Amazonia; las cordilleras de
los Andes, el Himalaya o los Alpes? La cadena CNN ofreció
una lista de siete maravillas naturales: el Gran Cañón del
Colorado, la Gran Barrera australiana de coral, el puerto de Río
de Janeiro, el monte Everest, las auroras boreales, el volcán
mexicano de Pericutín y las cataratas Victoria. Muchos otros
sitios naturales podríamos añadir. Existe también una de las
siete maravillas subacuáticas: el entorno de Palau, las barreras
coralinas de Belice y del noreste australiano, los géiseres del
Pacífico, las Galápagos, el lago Baikal y el norte del Mar Rojo.
Pero, en fin, entre los 21 sitios
propuestos se encuentran:
En Europa (7): Stonehenge,
Inglaterra; Acrópolis de Atenas; Grecia; Coliseo romano, Italia;
Alhambra de Granada, España; torre Eiffel, París, Francia;
Kremlin, Rusia; Castillo de Neuschwanstein, Baviera, Alemania.
En América (5): Machu Pichu, Perú;
moais de la isla de Pascua, Chile; Castillo de Chichén
Itzá, México; estatua de la Libertad, Estados Unidos; Cristo
Redentor, Río de Janeiro, Brasil.
En Asia (6): pagoda Kiyo MizuDera,
Kyoto, Japón; ruinas de Petra, Jordania; templo de Angkor,
Cambodia; Gran Muralla China; catedral de Santa Sofía,
Constantinopla; Taj Mahal, Agra, India.
En África (2): pirámides de Gizeh,
Egipto; Djingareiber, Tombuctú, Mali.
En Australia (1): la ópera de
Sidney.
Algunas otras de las propuestas
fueron:
torre de Pisa,
Italia;
palacio de Potala,
Tíbet;
Versalles, Francia;
Empire State, EE.UU.;
Sagrada Familia,
España;
puente Golden Gate,
EE.UU.;
palacio ducal de Venecia,
Italia;
catedral de Aquisgrán,
Alemania; ciudad histórica de
Sana'a,
Yemen;
Mezquita Azul,
Estambul, Turquía.
Puede apreciarse el desbalance
entre los continentes, así como el gusto por lo monumental y el
absoluto predominio de la arquitectura y la ingeniería. ¿Es que
acaso resultan menos bellas, por poner ejemplos al azar, la
famosa estatua de Nefertiti, la reina egipcia o las del griego
Praxíteles; la joyería, la cerámica, los textiles y la plumería
de las culturas prehispánicas americanas; la enorme colección de
pintura y escultura de todos los tiempos y continentes?
Cada cual tiene sus gustos y preferencias. Ustedes también
pueden participar en la votación a través de un sitio en
internet (www.new7wonders.com) y antes del próximo 7 de julio,
fecha en que, en Portugal, se darán a conocer las siete
elegidas; pero piensen bien cuánto de bueno y hermoso se queda
sin reconocer.
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