Sí,
mosquitos en casa
Lucía Sanz Araujo
Ilustración: Jesús Rodríguez
Pudiera pensarse que se ha vestido de
fiesta, con un traje especial, como si
quisiera imitar a las cebras, pues tiene
bandas blancas en el cuerpo y las patas.
Estoy segura que tú, que perteneces a una
BELCA, habrás detectado algún que otro foco
y alertado a los moradores de más de una
casa, entre ellas la tuya, de tomar todas
las medidas para eliminar al Aedes aegypti,
ese mosquito, a simple vista inofensivo,
pero que es muy peligroso.
Tan terrible vector —transmite dos
enfermedades que ocasionan anualmente miles
de infectados y muertos en todo el mundo: la
fiebre amarilla y el dengue— prefiere para
vivir las zonas tropicales, aunque ya puede
vérsele en las regiones altas de los Estados
Unidos y Sudamérica.
Suele picar con mayor frecuencia al amanecer
y al atardecer. Su caldo de cultivo, son
aquellos sitios donde existe agua estancada:
charcos, recipientes descubiertos, macetas,
neumáticos a la intemperie, tanques sin
tapas…
Y ahora una invitación: ¿por qué no tener en
casa, a tu alcance, algún que otro Aedes
aegypti?
No te asombres. En modo alguno deseamos que
te enfermes, sino que emprendas una
inolvidable aventura, la de desarrollar un
trabajo investigativo —recurriendo a los
sellos de correos y otros materiales— sobre
este mosquito así como de las tareas que
realiza nuestro país por su eliminación, a
las que destina cuantiosos recursos.

Esta
especie de Aedes está presente, hasta el
momento, en tres emisiones puestas en
circulación por nuestra Administración
postal. La primera fue en 1965, en ocasión
del 50 aniversario de la muerte de Carlos
Juan Finlay, en un sello con un valor
facial* de dos centavos.
Luego, en uno de trece en una pieza
conmemorativa** por el centenario de la
teoría de los vectores biológicos, realizada
por el insigne médico camagueyano, en 1981;
y dos años después en una interesante pieza
que se llama en el lenguaje filatélico sello
sobre sello*** que reproduce la estampilla
del año 1965 y otra de 1934 donde aparece
Finlay; por cierto, esta puede considerarse
la primera de tema científico en nuestro
país.

A
modo de orientación, puedo decirte que
además del odioo díptero, eso significa
Aedes en griego, puedes incorporar sellos
relacionados con Finlay, institutos de
investigación, el agua, etc.
Te sería muy útil consultar libros,
enciclopedias y visitar en La Habana el
Museo de la Ciencia, situado en la calle
Cuba, donde sesionaba la antigua Academia de
Ciencias. En su tribuna, que aún se
conserva, Finlay dio a conocer sus
investigaciones donde señalaba que el
mosquito era el agente trasmisor de la
fiebre amarilla.
En el plano internacional, él presentó sus
resultados por primera vez en la Conferencia
Internacional de Sanidad, celebrada en
Washington, Estados Unidos el 18 de febrero
de 1881 y sus declaraciones fueron objeto de
burlas por parte de médicos estadounidenses.
Posteriormente, quisieron arrebatarle su
descubrimiento pero la justicia se impuso y
hoy el mundo reconoce su valía.
Este año, gracias a una investigación, en la
cual participaron científicos de España,
Estados Unidos y Francia, se logró la
decodificación genética del Aedes aegypti lo
que contribuirá a combatirlo.
Del lenguaje filatélico
*Valor facial: Valor o tasa que figura
en cada sello y que se corresponde con su
precio de venta en las oficinas de correo.
**Sello conmemorativo:
El confeccionado en recuerdo de alguna
personalidad o acontecimiento.
*** Sello sobre sello: Estampilla que
en su diseño reproduce otros sellos de
correos.