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Con poetisas cubanas

Gladys J. Gómez Regüeiferos
Ilustraciones: Daimarys Murguía


Para estos días de verano, en que no solamente disfrutas de la playa, sino de otras opciones atractivas, no olvides dedicarle unas horas a la lectura.

Son mágicos momentos en que puedes vivir otras vidas, con otras historias, según tu género literario favorito, y te sugerimos dejar un espacio para la poesía.

¿Qué puede resultar más especial, que algunas de las figuras prominentes de la literatura cubana?

Te encantarán Mirta Aguirre, Rafaela Chacón Nardi y Dulce María Loynaz, merecedoras de reconocimientos y premios por su brillante lírica, de trascendencia universal.

Cada una con su estilo, marcó pautas en versos, metáforas, que memorizará, en cualquier época, un enamorado o enamorada al oído de quien ama. Otras piezas tan valiosas como estas hallarás en el libro Álbum de Poetisas cubanas de la Editorial Letras Cubanas.

Además, incluimos el quehacer de una figura de la nueva generación: Mildre Hernández Barrios, de Jatibonico, en la provincia de Sancti Spíritus, para que te recrees y conozcas las constelaciones que la inspiraron a hacer Cartas celestes, Premio Abril, 2002 publicado por nuestra Casa Editora.


De Rafaela Chacón Nardi

Pequeño amor

Pequeño amor, tan tenue es tu presencia,
tan mínima, que apenas se adivina
su flecha voladora, golondrina
del aire y de la pura transparencia.

Amor de Amor, mi sueño va en tu ausencia,
inmóvil rosa sin color ni espina,
oculta y limpia flor, saeta fina
que en pétalo de sombra se evidencia


Oh amor, amor, tan mínimo, tan leve,
tan diminuto es tu carcaj de nieve,
tan tibio es tu jazmín y nacimiento

que sólo te notician breve y firme
esta ansiedad que lucha por herirme
y este pequeño corazón violento.


De Dulce María Loynaz

Eternidad

En mi jardín hay rosas:
Yo no quiero dar
las rosas que mañana . . .
Mañana no tendrás.

En mi jardín hay pájaros
con canto de cristal:
No te lo doy, que tienen
alas para volar. . .

En mi jardín abejas
labran fino panal:
¡Dulzura de un minuto. . .
no te la quiero dar!

Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o esta muda tristeza
que no comprenderás. . .

La tristeza sin nombre
de no tener que dar
a quien lleva en la frente
algo de eternidad. . .


De Mirta Aguirre

elegías

II

Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Yo me acostumbro a estar sin ti. ¿Lo entiendes?
Quiere decir, amor, que no amanece;
quiere decir que aprendo a abrir los ojos sin tu beso.
Quiere decir que olvido, amor, que yo te olvido.

Como un morirse lento, implacable, a pedazos
yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Y acostumbrarse es una cosa oscura,
es una cosa eterna, sin caminos,
como un caer en el vacío.
Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.

Y un día y otro pasan.
Y un día triste no es un día sino un cortejo inmenso.
Y dos días de tristeza no pueden decirse.
Y acostumbrase es un palabra irremediable
que ojalá nunca sepas.

Una criatura tiene su tamaño,
tiene su borde estrecho, su medida.
Y ha de haber para todos la pequeña alegría,
esa mínima dicha que es un derecho humano.
Ser feliz, amor mío, es como el aire, el agua,
algo para la vida.

Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro
Lejos, tu mano corta el pan para otra boca.
Lejos, suenan tus pasos y como yo sé que suenan.
Lejos, amor, muy lejos.
Y allí, donde mi angustia está sin ecos,
tú sonríes, tú eres,
y no sabes, amor, con cuánta sangre,
con qué amarga paciencia,
con cuánta fuerza para ahogar, yo olvido,
yo deshago mi sueño
y me acostumbro, amor, me acostumbro.

De Mildre Hernández Barrios

Remite: un lucero

Destino: una estrella

Le cuenta que quiere que de nuevo vuelva. Que la extraña mucho y siente pena que su luz no alcance si ese amor empieza. Que ya está muy solo. Que la noche inmensa no termina nunca cuando de él la sueña. Que la VÍA LÁCTEA¹ tiene una mano de perla, que sirve de traje (si ella lo quisiera) para regalarle en una gran fiesta, por si un día deciden bajar a la tierra. Que escriba una carta (unas cuantas letras). Que él responderá tan rápido pueda.

Un beso de SIRIO ²

Para CASIOPEA.³



Remite: una estrella

Destino: un lucero

Le cuenta que quiere que él también vuelva. Que ella volverá sin llevarle penas, pues hay luz que alcanza, brilla, se las lleva. Que ya no está solo; que la luna entera, traerá mañanas redondas y frescas. Que la VÍA LÁCTEA - ¡señora tremenda¡ - ya fue regalada en la noche aquella: los dos en silencio, la calle, desierta; pero que si insiste claro que la acepta. Que aquí va la carta (aquí la respuesta). Que el comienzo sigue y al seguir comienza.

Que un beso en su SIRIO

manda CASIOPEA.


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Vía Láctea:
es una franja de contornos desiguales e indeterminados que envuelve todo el cielo e ilumina débilmente.

² Sirio: Significa brillante, en griego, y es la estrella más brillante del firmamento, y la principal de la constelación invernal del Can Mayor, ( es una de las más próxima a nosotros) En el antiguo Egipto anunciaba el desbordamiento del Nilo.

³ Casiopea: estrella de magnitud extraordinaria. Según narraciones de los antiguos, reina que tuvo la imprudencia de jactarse de su belleza ante las Nereidas, por lo que su esposo, Cefeo, se vio obligado a entregar a su hija Andrómeda, al monstruo.

 

 


 


 

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