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América despierta
Margarita Hernández Salgado
Como racimos gozosos han de
estar en el cielo de Nuestra América, sus mejores hijos
de todos los tiempos. Como decía el recién estrenado Presidente
de Ecuador, Rafael Correa, estamos ante un cambio de época,
en los sufridos y espoleados pueblos del continente.
Cual vaticinio martiano, ha
llegado para la América su tan ansiada segunda independencia,
que en estos momentos se materializará a través del ALBA, como
verdadera aurora de estos tiempos.
Hoy más que nunca está Bolívar,
Martí, San Martín, Juárez, Sandino, Che Guevara con su sueño de
unidad como elemento esencial para enfrentar los grandes
desafíos y al tigre que espera al acecho.
Los continuadores de estos caros
anhelos: Fidel, en su eterno desafío a poderosísimas fuerzas,
que nunca ha vacilado ni cuando pensaban que los días de nuestra
Revolución estaban contado; tras la caída del campo socialista y
en especial de la otrora URSS. Chávez con su manera de decir y
hacer, convencido que el socialismo es el único camino para
resolver los acuciantes problemas sociales. Evo dispuesto a
reivindicar a sus ancestros, los indígenas, que despiertan del
letargo que los han querido enclaustrar.
En su antológico ensayo Nuestra
América publicado, hace ahora 106 aniversarios, Martí vaticinaba
este momento de cambios que hoy se respira en el continente y
como en aquel entonces hoy afirmamos:
Los árboles se han puesto en fila
para que no pase el gigante de las siete leguas. Llegó la hora
del recuento y de la marcha unida y vamos andando en cuadro
apretado.
¡Porque ya suena el himno unánime;
la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por
los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a
Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí,
por las naciones románticas del continente…la semilla de la
América nueva! |