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Clara Zetkin: la del
hermoso rostro claro
Ana
María Luján
Desde muy
joven esta alemana es una luchadora social y por ello se gradúa
de maestra, en Leipzig. El amor surge junto al estudiante ruso
Osip Zetkin y se casan en medio de una gran ebullición social.
Cuando se afilia al Partido Socialdemócrata en 1881, apenas
tiene 24 años.
Este
importante paso en su vida la obliga a exiliarse en Suiza, y
sigue preparándose para servir mejor a los desposeídos, cuyas
mujeres sufren doblemente el desempleo, la discriminación y sus
hijos mueren de hambre o de enfermedades curables. Regresa a
Alemania en 1890 como la organizadora de la sección femenina de
su partido.
Trabaja
incesantemente y ya en 1907 participa activamente en la
I
Conferencia Internacional de Mujeres. En 1910 se celebra la
reunión de las féminas socialistas en Copenhague, Dinamarca y
como representante del Sindicato Internacional de Obreras de la
Confección, propone que el 8 de marzo se declare Día
Internacional de la Mujer, en memoria de las 129 trabajadoras de
la fábrica Sirtwood Cotton de Nueva York. ¿Y por qué esta
propuesta, te preguntarás?
En 1857,
las norteamericanas reclamando un salario digno y la reducción
de su agotadora jornada laboral a 10 horas, tomaron su fábrica y
se atrincheraron en ella. La respuesta de los capitalistas fue
terrible: provocaron un incendio donde todas murieron
carbonizadas. Es por ello que las delegadas en 1910 reconocen
el sacrificio de las obreras y aprueban la conmemoración.
Luego,
Clara prosigue su labor y cuando Alemania entra en la I Guerra
Mundial (1914), trabaja junto a Rosa Luxemburgo, otra activista
por la paz, y son encarceladas muchas veces. Concluye la
contienda en 1918, y Clara Zetkin ya es miembro del primer
Comité Central del Partido Comunista, al que representa en el
Parlamento Alemán o Reichstag desde 1920 a 1932.
En su
última intervención hace un llamamiento a la unidad contra los
nacionalsocialistas que al año siguiente, encabezados por Adolfo
Hitler, alcanzan el poder. De nuevo al exilio, esta vez en la
Unión Soviética, donde fallece el día 20 de junio de 1933. No
pudo vivir la derrota del fascismo, pero su labor contribuyó,
sin duda alguna a fortalecer la lucha de las trabajadoras que
prosigue en este siglo XXI por alcanzar la igualdad, la justicia
y la paz.
EL 8 DE
MARZO EN CUBA
Esta fecha
se conmemora por primera vez en 1931, en el Centro Obrero de la
capital organizada por la Confederación Nacional y la Federación
Obrera de La Habana e invitadas todas las mujeres de diferentes
talleres, comercios y fábricas. Hablaron Charito Guillaume, por
el Comité Pro-organización de la Mujer Trabajadora; Panchita
Batet por el Sindicato Textil, una delegada por los zapateros y
la obrera Caridad Suárez recitó un poema. También, un grupo de
presas políticas recordaron la fecha. Entre ellas, Ofelia
Domínguez fundadora de la Unión Laboristas de Mujeres, y
enviaron un mensaje de "adhesión y simpatía" a Eudosia Lara,
presidenta de las despalilladoras. La valiente nota se sacó de
la prisión y se reprodujo en los periódicos de la capital. ¡Las
cubanas también estaban en pie de lucha!
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*Clara,
llamada "hermoso rostro claro", "ejemplar militante
revolucionaria", "mujer de lucha y de trinchera" editó
en su patria la revista La Igualdad, que durante
25 años defendió los derechos de los trabajadores y de
las mujeres. |
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Actualmente, la esperanza de vida para la mujer cubana
es de 76,6 años.
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El 83 % de las cubanas mayores de 14 años pertenece a la
FMC, más de 81 mil se dedican al trabajo social como
voluntarias. |
El poeta Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí le dedicó Canto a
la claridad de Clara Zetkin
Clara Zetkin, tu nombre
no podía ser otro: Clara, Clara
es la niñez en los jardines
bajo la claridad de la mañana,
cuando no roncan los cañones,
cuando la vida canta.
No podía llamarte de otro modo,
claridad alemana,
Y tú, que levantaste la consigna
"Guerra a la guerra", luminosa hermana,
no podías llamarte de otro modo,
porque la paz es clara...
Y aquí están las mujeres de la Tierra
juntas en su recuerdo, besándote las canas,
multiplicando tus palomas,
guerreras de la paz,
junto a su Capitana.
No podía llamarte de otro modo
Clara mujer, clara paloma...¡Clara!
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