Todo un año para la
papa
Oriunda de los Andes.
Constituye en la actualidad el cuarto
cultivo mundial, detrás del maíz, el trigo y
el arroz
PUBLICADO: 25/05/08
Blancas,
amarillas, rosadas, púrpuras, violetas,
azules, grandes, pequeñas, redondas,
rugosas, lisas… ellas son, ¿quién lo duda?,
deliciosas ya sea como acompañamiento de
otros alimentos o como plato principal.
Te hablo de la papa cuyo nombre científico
es Solanum tuberosum. Esta planta
perteneciente a la familia de las Solanáceas
—por eso es pariente de la berenjena— suele
alcanzar cerca de un metro de altura y posee
flores blancas o rosáceas —dicen los
historiadores que con ellas adornaba su
cabello la reina de Francia María Antonieta.
Como reconocimiento a su valor nutricional y
su papel como alimento de los pobres, la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha
designado al 2008 como Año Internacional de
la papa. Su objetivo es crear una mayor
conciencia de la importancia de la papa como
alimento en los países en desarrollo y
promover la investigación y el desarrollo de
los sistemas de producción.
Considerado el cuarto cultivo mundial, tras
el maíz, el trigo y el arroz, en 2006 se
produjeron 315 millones de toneladas. Este
tubérculo es oriundo de América del Sur. Su
paternidad se la disputan Perú y Bolivia. Se
dice que fue en la zona del lago Titicaca,
frontera entre ambas naciones, donde se
cultivó por vez primera.
Precisamente en Lima, capital de Perú,
radica el Centro Internacional de la Papa (CIP).
Allí, se dedican a la conservación de la
biodiversidad del gustado alimento. Sólo en
la región andina tienen registradas 4 200
variedades.
Se sabe que el cambio climático puede
conducir a la extinción de muchas variedades
salvajes, ello implicaría la pérdida de una
valiosísima fuente de riqueza genética. Ya
los científicos trabajan para crear nuevos
tipos resistentes a la sequía y a los
parásitos.
Aunque se le suele asociar con una elevada
cantidad de calorías, los especialistas
exponen que es falso, pues aseveran que
contiene muy pocas, cero grasa saturada y
nada de sodio.
Ahora bien, nuestra amiga sí es rica en
potasio, hierro y fibra. Asimismo, en su
pulpa se encuentran calcio, ácido fólico,
fósforo, magnesio, vitamina C, riboflavina y
zinc.
Si de vitamina C se trata, cuenta con la
misma cantidad que las espinacas y más que
el ají, a ello súmale su gran contenido de
fibra, importante en la digestión.
Por hoy, te dejo, voy para mi cocina. Allí
me esperan unas deliciosas papas hervidas,
una forma muy apetitosa y sana de comer un
producto que desde los Andes ha recorrido el
mundo.
¿Sabías
que…
.La palabra patata procede del término
náhualt potatl.
.En algunas regiones de los Andes se mide la
tierra en topos. Esta es la superficie
requerida para que una familia cultive la
cantidad de papas que necesita.
.La mayor parte de sus carbohidratos son
almidón. Una parte de este almidón no se
digiere bien y tiene los mismos efectos
beneficiosos que la fibra alimentaria, como
proteger del cáncer de colon y disminuir las
concentraciones de colesterol y
triglicéridos en sangre.
.Fue llevada a Europa por los conquistadores
españoles en el siglo XVI como una
curiosidad botánica, y tardó muchos años en
popularizarse como alimento.
.Historia del descubrimiento y conquista de
la provincia del Perú, de 1555, es el primer
libro donde aparece una referencia sobre la
patata.
.Existen más de 5 000 variedades, de ellas 3
000 se siguen cultivando en los Andes.
.China y la India producen el 30 por ciento
del total de papas que se cultivan en el
planeta.