Encuesta

Qué opinión tienen los cibernavegantes acerca del sitio web.

Club Amigos
de Pionero

Correspondencia

Libro de visitas

Leer el libro de visitas
  Firmar el libro de visitas

Especiales


La Habana.
Cuba 2009


Creatividad e Innovación Tecnológica en niños y jóvenes


Actual hueco de la capa de ozono
Ozono: ¿amigo o enemigo?

 

DE COCINA
  
                    
              

 Para chuparse los dedos

 Yeikel Santos Pérez
 Fotos: Ismael Almeida

 
Boniatillo con leche de coco.Hoy, les hablaré de postres antiquísimos, esos preparados en nuestro país con recetas atesoradas en cada familia.

Les cuento que el arroz con leche es símbolo de pureza y amor. Por ello, siglos atrás, las jóvenes casaderas lo brindaban a sus pretendientes cuando las visitaban por primera vez. También, para darle la bienvenida a un vecino y expresarle el deseo de mantener con él las más armoniosas relaciones.

Asimismo, se hacía el bienmesabe, de difícil elaboración y también llamado chúpate los dedos. Se elaboraba con almendras, harina de trigo, huevos, canela y leche de coco, y se unía como si fuera una pasta que se vertía sobre biscochos humedecidos en vino de jerez. Era considerado el postre de las suegras, pues resultaba de obligada presentación cuando las recién casadas recibían por primera vez en su hogar a a madre del esposo.

Durante los siglos XVIII y XIX, Cuba exportó a Europa la cafiroleta, turrón hecho con boniato, coco rallado y azúcar envasado en cajitas de cedro. Hoy se le añade yemas de huevo para conferirle suavidad.

De Pinar del Río es la malarrabia, cuadritos de boniato; de la tierra yumurina procede el atropellado matancero, hecho, hecho con yemas de huevo, coco rallado y trozos de piña; mientras Guantánamo resulta célebre por sus cucuruchos de coco.

No puede faltar el majarete, sabrosa y alimenticia crema elaborada con fécula de maíz tierno y leche, procedente de México, donde se prepara sin saborizantes. Acá le añadimos canela, vainilla y ralladura de limón.

El platico de dulce, ofrecido al vecino más cercano, resulta, no lo dudes, un gesto de cubanía que obliga a devolverlo colmado de otro delicioso postres en gesto de justa correspondencia. Hay amor en eso y pobre del que no sepa encontrar en esos pequeños detalles de la cotidianidad, la grandeza de un pueblo generoso y amable, donde el amor también entra por la cocina.

 

 


 

CONT@CTENOS:

 pionero@editoraabril.co.cu         ó          raimara@enet.cu

    EDICIONES ANTERIORES

Directora: Lucía Sanz Araujo Diseño y WebMaster: Raimara García Velázquez
Hospedado por INFOCOM