II CONCURSO “El teléfono público es mi
amigo”
Premiados de Secundaria Básica en cuento y
poesía
PUBLICADO: 13/08/08
Premiados en Cuento
Título: “El teléfono público es mi amigo”.
La historia que les voy a contar es de un
niño llamado Juan. En la casa
de Juan los compañeros de ETECSA han puesto
un teléfono público, él
estaba tan contento que de inmediato se lo
dijo a todos sus amigos.
Todos querían llamar por teléfono pero la
mamá de Juan no los dejó
llamar por gusto y les dijo que el teléfono
no era para jugar.
Cierta tarde llagó a casa de Juan una
muchacha de aspecto muy bonito
que iba a hacer una llamada, cuando estaba
hablando por teléfono
comenzó a marcarlo para escribir un número
telefónic
Juan se puso muy furioso y exclamó:
- Disculpe señorita ¿podría dejar de marcar
el teléfono?
Cuando la muchacha terminó de conversar por
éste le contestó.
- ¿Por qué tengo que dejar de marcarlo? Si
total es un teléfono y nada
más.
Juan se enfadó mucho más, entonces le
explicó.
- El teléfono público es un objeto que debe
ser cuidado porque si todos
hicieran como tú dentro de pronto no
tendremos con qué llamar a los
familiares, además el teléfono público es mi
amigo, tuyo y de todas las
personas por lo tanto debemos cuidarlo
¿Comprendes?
- Sí, ya comprendí porque lo debemos cuidar,
ahora mismo iré a ver si
queda un poquito de pintura para reparar lo
que hice.
Juan se quedó muy conforme con la buena
acción que hizo.
Por la noche en una reunión del CDR esta
muchacha dijo:
- Hoy aprendí una lección y esa lección fue
que debemos cuidarlo todo
hasta un teléfono público y de ahora en
adelante “El teléfono público
es mi amigo”.
Esta historia que les conté es verdadera
porque esa muchacha soy yo.
Hasta la vista, en esta historia pretendo
que no solo yo aprenda la
lección sino todos porque sé que por ahí hay
algunos irresponsables.
Chao
Karinall Yapan Pérez, (Premio)
ESBU: “Hubert de Black Ortega”
Pueblo Viejo. Jesús Menéndez, Las Tunas
CUENTO
Título “El niño y el teléfono”
He aquí un lindo cuento sobre un teléfono
público y un niño que eran
muy buenos amigos.
Cierto día un pequeño niño recibió la
noticia de que su papá debía
alejarse por un tiempo de su casa, al
principio sintió mucha tristeza, ya
no tendría con quien pasear los domingos, ni
jugar a la pelota, pero lo
que más le preocupaba era que todas las
noches su papá, antes de él
acostarse, le daba un beso y le deseaba
lindos sueños. Al día siguiente
él debía partir hacia un municipio alejado
donde se desempeñaría
como profesor general integral.
Todo el día estuvo muy callado, pensando en
la separación. Casi sin
darse cuenta llegó la hora de dormir. Era
una linda noche, en el cielo
parpadeaban las estrellas, su papá le dejó
abierta la ventana para que
el aire refrescara la habitación y muy
pronto el sueño lo venció. -Rim,
rim, rim- Aquel sonido lo despertó y lleno
de asombro contempló a una
hermosa joven que toda vestida de blanco
sonreía. El niño se frotó los
ojos para ver si realmente había alguien
frente a él y al volver a mirar
allí estaba ella.
- ¿Quién eres? ¿Qué haces en mi habitación?
- Soy un hada madrina y estoy aquí porque tú
me llamaste.
- ¡Yo!, no recuerdo haberla llamado.
- Piensa, ¿no necesitas ayuda en este
momento?, ¿nada te preocupa?
– dijo ella.
- Bueno, si, me preocupa la partida de mi
papá
- ¡Por eso estoy aquí!
- Ya sé, vienes a impedir que mi papá se
aleje de mí.
- ¡No!
- ¿No?, entonces, ¿no me vienes a ayudar?
- ¡Si! Pero no de esa forma, recuerda que tu
papá te explicó lo
importante de su misión.
- Es cierto, pero no entiendo cómo me podrás
ayudar.
- Mira por la ventana y encontraras la
solución a tu problema.
Y allí estaba él, sonriéndole y como para
que no dudara se escuchó un
lindo rim, rim, rim.
- Anda acércate – le dijo el hada.
Cuando tomó el auricular, mayor fue su
asombro al escuchar:
- Hola ¿cómo estás? – le preguntó una
agradable voz.
- Bien – respondió un poco confundido.
- Creo que debemos conocernos, ya que
seremos amigos, soy el
Teléfono.
- Carlos, me llamo Carlos- contestó el niño.
- Me gusta ese nombre, Carlitos, siento que
seremos buenos amigos.
- Yo también, eres muy simpático. Señora
hada, gracias por su ayuda,
ahora podré conversar con mi papá cada
noche, eres muy buena, pero
todavía no me has dicho a que cuento
perteneces.
- No vengo precisamente de un cuento, soy el
hada de ETECSA y sólo
tienes que llamarme para que te conceda
todos tus deseos.
Y sin decir más, tocó con su barita mágica a
Carlitos que quedó
profundamente dormido.
- Carlitos, mi amor, despierta que ya debo
partir.
- Papá, estoy orgulloso de ti, sé que te
convertirás en el mejor amigo
de tus alumnos.
- Ven, no seas perezoso, quiero mostrarte
algo.
Tomé en sus brazos el cuerpo de su pequeño
hijo, y le enseño, por la
ventana, la caseta donde horas desde horas
muy tempranas los
compañeros de ETECSA habían colocado un
teléfono público y le dijo:
- Ves, ya no tienes que preocuparte, prometo
que cada noche te
llamaré.
No fue un sueño, pensó.
- Si papá, aquí estaré esperando tu llamada.
Y cuenta una estrellita, que cada noche fue
testigo de la felicidad de
Carlitos y su papá, y que aquel niño se
convirtió en el mejor amigo del
teléfono público, lo mantenía limpio y no
permitía que nadie lo dañara
y de esta forma enseñó a otros niños a
seguir su ejemplo.
Romario Rodríguez Morán (Mención)
ESBU “Carlos Marx”
Minas. Camagüey
CUENTO
Título “El teléfono público es mi
amigo”
Hace algunos años, cuando eran muy pocas las
personas que tenían
teléfono, el Estado cubano empezó a instalar
teléfonos públicos en los
lugares más excéntricos y así satisfacer las
necesidades del pueblo. Un
día fui a visitar con mi mamá a una tía y
allí conocí un vecino llamado
Michael.
A primera vista parecía un niño bueno,
noble, hablamos un rato y nos
hicimos amigos. Después se despidió sin dar
explicaciones. Más tarde
decidimos regresar a casa y pasando junto a
un parque miré al
teléfono público y allí estaba Michael,
aparentemente hablando. Al
pasar junto a él le pregunté curiosa:
- ¿A quién llamas Michael?
- Solo me… ¡divierto! – me dijo riéndose.
Seguí mi camino asombrada de la respuesta de
quién yo creía mi
amigo. No hablé una palabra en todo el
camino, mi mamá me
preguntaba:
- ¿Qué te sucede?
- Nada – le respondí con pocos deseos.
Así me fui con malos recuerdos de mi amigo,
no me gustó ver como
Michael jugaba con el teléfono público. No
volvimos a casa de mi tía, y
un año después supe por una prima, que
Michael se había caído
trayendo como consecuencia la perdida del
conocimiento y gracias a
que le teléfono público funcionaba se pudo
llamar rápidamente a
urgencias, y todo no pasó de ser un buen
susto.
Fuimos a ver a Michael por lo que tuvimos
una conversación sobre los
teléfonos públicos y al fin comprendió que
hay que cuidarlos, y así
satisfacer las necesidades en determinadas
ocasiones. Actualmente
Michael y yo somos grandes amigos.
Dianay García Montes de Oca (Mención)
Reparto Iglesias, Matanzas. Matanzas
CUENTO
Título “De Enemigos a Amigos”
Había una vez, en algún rincón de esta isla
donde se manifiesta la
belleza y majestuosidad natural de un pueblo
llamado CUNÍ – CUNÍ.
Era muy, pero muy pequeño, con
aproximadamente 100 habitantes,
solamente existía un hospital, dos tiendas,
una funeraria, un
restaurante y un teléfono público.
Aquí, en este lugar desierto y rodeado de
naturaleza, vivía una niña
llamada Erica, era especialmente bella, con
un pelo majestosamente
negro y caído en rizos, con unos ojos verdes
verdaderamente
envidiables, pestañas largas y cejas
abundantes, labios rojos y piel
asombrosamente blanca. A lo mejor se parece
a Blanca Nieves; pero
no son iguales ya que este si es un cuento
real.
Un día Erica se levantó como de costumbre
para dirigirse a la escuela y
en su camino ve el teléfono público, iba muy
temprano y decide
entretenerse con él, lo descuelga, lo abre,
le quita sus accesorios y se
va como si nada hubiera pasado.
En CUNÍ – CUNÍ nadie dijo nada, no
entablaron una demanda, no lo
mandaron a reparar, no se rebelaron contra
el mal usos de su único
teléfono público.
Pasaron aproximadamente siete días, y un
tranquilo domingo como de
costumbre, la malcriada jovencita se levanta
al mediodía y no
encuentra a su mamá por ninguna parte, muy
preocupada por el ser
que le dio la vida salió apurada de su casa,
tenía que hacer dos
llamadas, la primera era para avisarle a sus
únicos familiares, la
segunda era dar parte a la policía que se
encontraba en un pueblo
cercano. Se vistió rápidamente y fue a la
avenida central a realizar sus
llamadas. Pero ¿qué creen?, se acordó de su
mal acto, lloró, gritó
pidiendo ayuda y no lo pudo resolver,
entonces, pidió pendón al
teléfono y se dio cuenta de su
imprescindible e importante utilidad.
Llegó desesperada a su casa donde la
esperaba su mamá, que no le
había sucedido nada, solo fue de compras y
le dejó una nota, solo que
con el alboroto no la vio.
Erica después de abrazar a su mamá y
contarle lo sucedido, salió
corriendo a reparar el daño causado. Fueron
amigos por siempre y
actualmente es una mujer trabajadora de
ETECSA, realizando
concursos cómo éste, con el título: “El
teléfono público es mi amigo”
Margarita Cunill Alonso (Mención)
ESBU “William Soler Ledea”
Centro Habana. Ciudad de La Habana
Premiados de Secundaria Básica en poesía
Es el teléfono publico,
un amigo singular
trátalo con cariño
para que pueda durar.
El solo admite monedas,
una tarjeta propia, da igual,
no intentes con otros objetos
porque lo puedes dañar.
Sino logras comunicar
espera el tiempo prudente
no te pongas impaciente
y pon la calma a funcionar.
Habla lo necesario,
no abuses de quien espera,
trátalo como si fiera
un amigo tierno y puro
y verás que en el futuro
hay teléfono para siempre.
Tendrás comunicación
con la familia lejana,
o el amigo más cercano
y, lograrás como cubano
disfrutar de este derecho
sin que nadie esté al acecho
porque se sienta un amo
de cobrar lo que pagamos
por un servicio social.
El está en todas partes,
en la loma, en el llano,
en un parque muy contento
dispuesto a ponerte en línea
conectándote al momento.
No necesita abrigo
sino, manos tiernas y cariñosas
que cuiden todas sus cosas
porque él es UN AMIGO.”
Diago Rigondeaux Arrúe (Mención)
EIDE “Rafael Freire”
Ciudad Deportiva. Guantánamo
DÉCIMA
“Un amigo ha llegado
a nuestra comunidad,
y ayuda a la sociedad;
nuestro respeto ha ganado.
Pero alguien descuidado
lo ha dañado sin razón,
hiriendo su corazón
lo golpean o maltratan
del teléfono se trata
amigo sin condición.
Comprende tú, por favor
que lo debemos cuidar
para poder disfrutar,
de un servicio acogedor.
No seas tú el promotor
de este mal que nos afecta
busquemos cura perfecta
para así erradicar
un problema peculiar
que hoy en Cuba se presenta”.
Jorge Luís Drullet Ferrer (Mención)
ESBU “Pavel Rojo García”
Caimanera. Guantánamo
POESÍA
“El teléfono es un aliado
del público en general,
por eso debes tener claro
que lo debemos cuidar.
Cuando tú lo utilices
no lo maltrates jamás
porque así se pone triste
y no funciona nunca más.
Los exhorto a que cooperen
con esa empresa eficaz
y así siempre todos tienen
ese gran servicio y más.
Ellos están a la vanguardia
presentes en cada acción
buscando la mejoría
de nuestra Revolución.
Cuídalo para que siempre lo halles
en conjunto con las masas
en partes de nuestras calles
y también contigo en casa.
Consérvalo aunque sea único
y así coincides conmigo
porque el teléfono público
será siempre mi amigo.
Yanna Herrera Pérez (Mención)
EIDE “Fladio Alvarez Galán”
La Demajagua. Isla de la Juventud