Unidas por el arte
En la edición correspondiente al 2008 del
Concurso de Plástica Infantil que cada año
promueve el
Programa
Mundial de Alimentos,
resultaron premiadas dos adolescentes
–pioneras- cubanas, ¿qué te parece si las
conocemos?
PUBLICADO: 30/12/08
Adry Rodríguez Collazo
Analbis Montero y Anabel Fundora no se
conocen, quizás nunca lo hagan,
pues la primera vive en Holguín y la segunda
en Matanzas. Sin embargo,
tienen muchas cosas en común: su amor al
arte, su vocación por la pintura y el hecho
de haber resultado ganadoras del Concurso de
Plástica Infantil Alimentación Escolar, que
cada año convoca el
Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Ambas se iniciaron en la plástica desde muy
pequeñas, en el caso de Anabel que hoy tiene
catorce años, desde el tercer grado;
mientras Analbis de dieciséis, confiesa que
desde el cuarto grado integra el grupo de
creación Pintores del Futuro, de la Casa de
Cultura del municipio de Tacajó, donde
reside.
El camino que recorrieron a partir de
entonces, fue similar. Primero participaron
en concursos a nivel municipal, luego
provincial y nacional, hasta finalmente
aventurarse a enviar sus trabajos al
concurso internacional del PMA. Para Anabel,
su motivación por el tema de la alimentación
surge al ver a los niños del mundo mal
alimentados por la poca preocupación de sus
gobiernos.
Para la elaboración de sus dibujos, se
valieron de diferentes soportes de la
plástica como papel manufacturado,
cartulina, collage, pastel y técnicas mixtas
en general por parte de Analbis; mientras
Anabel utilizó para su trabajo temperas,
acuarelas, creyones de pasta, pinceles,
plumones, cartulinas, hojas y lápices.
Con sus obras ambas quisieron expresar una
utopía: un mundo en paz, donde todos los
niños tuvieran una alimentación adecuada que
les permitiera crecer sanos y felices.
Cuando resultaron premiadas entre los más de
150 niños provenientes de
30 países que participaron en esta edición,
Anabel se sintió emocionada y muy feliz por
el resultado alcanzado, pues este es un
concurso de un alto nivel, mientras que
Analbis junto a toda mi familia, vecinos, mi
profesor, trabajadores de la Casa de Cultura
y amigos, sentimos una inmensa alegría
sabiendo que trabajamos en este concurso con
amor y dedicación, fue como un gran regalo a
mi modesto esfuerzo en las artes plásticas.
Actualmente Analbis cursa el segundo año en
la escuela de Artes Plásticas El Alba, de
Holguín. Anabel, por su parte, se prepara
para el ingreso en la Escuela de Arte de su
provincia. Ambas piensan ser pintoras en el
futuro; hoy con su trabajo y dedicación, han
contribuido al reconocimiento de la plástica
infantil cubana en el mundo.