Cartas llenas de Amor
PUBLICADO: 14/05/08
Muy contentos estamos en
PIONERO.
Sí, porque nuestro concurso Mi carta de amor
fue muy bien acogido por ustedes. Recibimos
cerca de 600 misivas de todo el país y nos
escribieron no solo pioneros de secundaria
básica, sino también de la enseñanza
primaria y otras edades.
Con sumo cuidado, el jurado, encabezado por
los especialistas Esteban Llorach, Premio
Nacional de Edición, y la editora Jacqueline
Teillagorry, de la Casa Editora Abril, leyó
cada una de las cartas, y créannos, no
resultó nada fácil seleccionar los
vencedores.
Gracias a todos. Los esperamos en próximos
concursos
Premios:
1. Lidia Figueredo Rodríguez, noveno grado,
La Habana.
2. Eliezer Palacios González, séptimo grado,
Matanzas.
3. Gretel Y. Pérez Santana, noveno grado,
Villa Clara.
4. Diliany Sahouyque Gutierrez, quinto
grado, Cienfuegos.
5. Duniesky Carbonell Rodríguez, octavo
grado, Sancti Spíritus.
6. Denys Cobo Padrino, octavo grado, Ciego
de Ávila.
7. Dadier Carmenates Martin, octavo grado,
Camagüey.
8. Manuel Alejandro Rodríguez Prieto, cuarto
grado, Camagüey.
9. Lourdenys Peña Moreno, octavo grado, Las
Tunas.
10.Surelys Doralis Pompa Gutierrez, décimo
grado, Granma.
11.Adrián Lázaro Castillo Verdecia, noveno
grado, Granma.
12.Irabel Sánchez Álvarez, cuarto grado,
Guantánamo.
13.David Jorgen Zambrano, décimo grado, Isla
de la Juventud.
Menciones:
1. Claudia Álvarez Díaz, noveno grado, Pinar
del Río.
2. Michel Figueredo Chirino, octavo grado,
Ciudad de La Habana.
3. Diuchi Gil Díaz, Profesor General
Integral, Ciudad de La Habana.
4. Mileydis González Torres, octavo grado,
La Habana.
5. Madiley Mendoza Medina, séptimo grado,
Villa Clara.
6. Yasmani González Guerra, noveno grado,
Holguín.
7. Yuliet Doménech Duret, noveno grado,
Santiago de Cuba.
Aquí le mostramos varias de las cartas
premiadas.
Mi amiguita:
Fue en un mes de abril cuando apareció en
nuestra naturaleza infantil un sentimiento
especial. Encontré una página que en 12 años
no conocía o no había leído en el libro de
mi vida.
Pronto comencé a relacionarme contigo. Te
invité a mi casa, me parecía que sembraba en
ti amor al conocer a mi madre, pues ella es
tierna y delicada.
Para mí las horas de estudio estaban llenas
de felicidad. Dediqué mucha atención a mis
clases para que me vieras capaz e
inteligente, todo con el objetivo de
agradarte.
Un día, sentados en el portal de la casona,
al doblar de la escuela, me sentí hombre. Te
propuse dos cosas. Una, que para el segundo
domingo de mayo nos retratáramos juntos,
dentro de un corazón, para obsequiarle la
foto a mi madre en tan precioso día.
Aceptaste, diciéndome que dos pues querías
una para tu mamá también.
Lo segundo fue que me dieras un beso, el
primero de los dos y entre los dos.
Aceptaste, extendí mis manos, acaricié tu
cara de niña linda, acercamos nuestros
labios y quedamos como novios.
Esto te lo escribo, pues hoy lo recuerdo y
aún veo cada vez tu rostro en el retrato y
me pregunto: ¿por qué nos olvidamos?
Seré siempre tu amigo,
Dadier
Mi linda mamá:
Cuando suenen las doce campanadas esta
noche, cual cuento de Cenicientas, sucederá
un milagro para ti. Solo espero que los
caballos no se conviertan en ratones, ni el
carruaje en una calabaza, ni tus vestidos en
harapos, sino que se abran cien rosas rojas
para adornar tu cumpleaños.
Será un día especial para brindarte tanto
amor como el que tú me das y se que no solo
debo hacerlo en fechas relevantes, sino todo
el tiempo, lo sé. Pero será una
justificación para pasarme un poquito.
Así también podré agradecerte por darme las
alas y enseñarme a volar en mis poquitos
años de vida, por transformar en luz y
sonrisa los dolores que siento y por
enseñarme que sin tengo amor, amigos y
salud, tengo de todo.
Así, te deseo muchas felicidades y te
agradezco por tu ternura, tus sentimientos,
por cada regalo en forma de momento, por
existir.
Te ama tu hijo,
Manuel Alejandro
Querida maestra:
Hoy hace 8 meses de nuestro primer encuentro y debo confesarte
que siento el más grande amor hacia tu persona.
No te sorprendas y mucho menos te ofendas. Ahora te explicaré
como sucedió todo y sé que me comprenderás.
Al terminar mis estudios primarios nos informaron que al llegar
a la Secundaria tendría un profesor general integral. La idea
nos cautivó a todos y a mi en especial me ilusionó, pues me
dijeron que sería una profesora.
Te confieso que soñé varias veces contigo, rubia, de ojos
azules, que quedarían opacadas las criollitas de Wilson con tu
figura, de un caminar elegante y de un vestir que Castillo
tendría que acudir a ti para realizar sus diseños de modas, en
fin, te imaginaba la Miss Universo de mis sueños.
Mi sueño pronto acabó, comenzó el curso escolar y llegó el
momento de presentar a los profesores en el acto de inicio de
curso a los alumnos.
Te buscaba pero no te veía, al menos con quien yo había soñado.
Llegó el momento tan esperado, fue cuando mi sueño se derrumbó
ante mis pies. No eras ni remotamente parecida a quien yo había
creado en mis noches, aquella rubia de ojos azules era
sustituida por una maestra de 50 años, nuevamente había ganado
Wilson y Castillo, y yo, perdido en aquella realidad.
Te preguntarás entonces como es que siento amor por ti y ahora
te diré por qué.
Fue con tus encantos que cultivaste ese sentimiento en mí, me
enseñaste a ver el mundo desde otro punto de vista y fuiste como
una madre cuando me enfermé y junto a mi cama amaneciste en el
hospital o aquel día que me arrancaste mi primera muelita con
tanto cariño que no sentí dolor, cuando tuve dudas sobre los
cambios de mi cuerpo fuiste capaz de explicarme muy dulcemente
el por que de ellos.
Escribiste mi primera carta de amor para la niña más linda de la
escuela, dedicaste parte de tus horas libres a enseñarme la
materia que no había aprendido en clases, cuando llegué llorando
al aula, con tus mimos y caricias pudiste calmarme y así logré
confesarte el por qué de mis lágrimas.
Mi madre mostró celos cuando la llamé maestra en vez de decirle
mamá y aquel día que descubrió que faltaba uno de sus pañuelos,
tuve que decirle que te lo había regalado.
Pero eso no es lo peor, sino aquel día que por arrancar la única
rosa que tenía el rosal rompí su planta favorita, solo se calmó
cuando le confesé que la linda y querida rosa era para ti.
Ahora, comprenderás y entenderás que sin ser la Miss Universo de
mis sueños puedo gritar a todo el mundo que TE AMO.
Sin más tu alumno y eterno enamorado,
Denys.
Hermanita Mia:
Mi adorable y querida Rut Dabiana, hoy cuando me decido a
escribirte esta humilde pero cariñosa carta, no sabes cuántos
recuerdos vienen a mi mente.
Hoy me siento un poco melancólica y triste, no sé el por qué,
porque motivos no tengo, será la lejanía que nos separa, aunque
pienso que no hay motivos para eso porque con la enseñanza que
nos dio mamá siempre estamos juntas en el mismo lugar aunque no
lo estemos físicamente.
Recuerdo cuando naciste que yo lloraba por cargarte y mima no lo
aceptaba. Solo pesabas 5 onzas con 8 libras, eras una cosita que
yo quería tocar y no me dejaban.
Aunque no lo hacía con las manos con la mirada nunca lo dejé de
hacer. Sentía que te amaba en tan poco tiempo como a mis
queridos padres que me dieron su calor.
¡Ay!, hermana, qué decir de aquellos 5 o 6 meses cuando ya te
podía cargar, acariciar y enseñar a andar. Recuerdo cuando
empezaste a gatear y después a dar tus primeros pasos. No puedo
explicarte con cuanto amor te llevaba de la mano para que tus
pasos torpes por tu edad no te llevaran al piso.
También, recuerdo cuando ya pasado un tiempo quería jugar con
niñas de mi edad y mamita me llamaba casi obligada para que te
cargara.
Al principio me ponía brava pero tu miradita de inocente me
ponía contenta.
Nunca olvidaré cuánto mamá nos hablaba del amor que nos debemos
profesar como hermanas, nos inculcaba el dar amor para recibir
amor.
Qué decir, hermanita querida, del placer que siento cuando te
ayudo para que comas o te bañes, no puedes comprender todavía
con cuanto amor lo hago porque el amor que siento por ti me hace
verte como una de las cosas mas primordiales para dar sentido a
mi vida.
Bueno niñita, te digo hasta luego, espero verte pronto
físicamente porque sentimentalmente siempre has estado cerca de
mi. Hazle caso a mima, no la mortifiques para que no se enoje.
Besos y abrazos para ti.
De tu
Lourdenis
Querido Comandante en Jefe Fidel Castro
Ruz:
Hace tiempo quería escribirle por lo que aprovecho esta
oportunidad para enviarle unas líneas.
Le diré que al principio tardé en decidirme a quién dirigía mi
carta de amor, porque pensé en alguna muchacha, pero ese
sentimiento de enamorarme aún no ha llegado a mi.
Enseguida, me vino a la mente usted para poderle decir que desde
que iba al Circulo Infantil comencé a quererlo pues allí me
hablaban con muchísimo cariño de Usted.
Después en los primeros grados aprendí más sobre lo que
significabas para esta Revolución, pero no fue hasta que empecé
a dar la Historia de Cuba que pude comprender en realidad el
gran hombre que ha sido y ahora sí que lo quiero con todo mi
corazón.
Una vez logré verlo personalmente cuando el ciclón Michelle
arrasó con nuestro municipio. Usted vino al parque y nada más
que lo supe me mandé a correr sin percatarme que no tenía
zapatos puestos y me subí en el muro del parque infantil para
poderlo ver bien.
En ese momento lo que más yo deseaba era abrazarlo y decirle
cuanto lo quiero y lo que usted significa para mi pero estaba
rodeado de muchas personas y no pude acercarme. ¡Qué emoción tan
grande sentí! ¡Cómo lo admiré ese día! Me sentí muy orgulloso de
tener un Comandante que solo piensa en el bienestar de su
pueblo.
Cuando por televisión muestran imágenes de niños pobres de otros
países, que andan descalzos y vagan por las calles, lamento
mucho que ellos no tengan un Fidel que vele porque esas cosas no
sucedan y me siento feliz de haber nacido en un país como el
nuestro.
Al enterarme de su enfermedad sufrí mucho y aún lo siento
grandemente. Anhelo volverlo a ver en la televisión dando sus
discursos los cuales muchas veces me sentaba a escuchar.
Cuídese mucho Comandante que todo nuestro pueblo lo necesita y
más nosotros los pioneros. También le digo que no se preocupe,
que en nosotros puede confiar ciegamente.
Nunca lo defraudaremos porque gracias a usted, que formó esta
Revolución, todos podemos estudiar, sin pensar en tener que
trabajar para ayudar a nuestra familia, como sucede en otros
lugares del mundo, y en las escuelas nos forman como buenos
revolucionarios.
Espero que se recupere pronto para que nos de la alegría de
tenerlo nuevamente entre nosotros.
Sin más, reciba un beso y un abrazo de un pionero de séptimo
grado que lo quiere, lo admira y lo ama con todas las fuerzas de
su corazón,
Eliezer.
Tía querida:
Aunque ya no te escuche, no te mire, no te hable… en mi
pensamiento siempre habrá un espacio para ti.
Recordarte es abrir las puertas de mi corazón a sentimientos que
en ti siempre estuvieron presentes como el amor, la honestidad y
por que no, también la felicidad, porque eso eres tú donde
quiera que estés.
Cuando veo tus reconocimientos aún guardados por la abuela,
cuando acaricio tu trofeo puesto a vista de todos, cuando
observo tu retrato colgado en la pared, sobran las palabras, te
conozco profundamente, aunque no te haya conocido, y mi alma se
desborda de alegría como un río de tanta agua y digo: ¡Mi tía
fue mucha tía!
Esta es la razón por la que te dedico esta carta, para que veas
que tienes una sobrina que confía mucho en que con la muerte no
todo se acaba, sino por el contrario, se esparce lo bueno y lo
genial.
Te recuerdo siempre,
Irabel
Cuando suenen las doce campanadas esta noche, cual cuento de
Cenicientas, sucederá un milagro para ti. Solo espero que los
caballos no se conviertan en ratones, ni el carruaje en una
calabaza, ni tus vestidos en harapos, sino que se abran cien
rosas rojas para adornar tu cumpleaños.
Será un día especial para brindarte tanto amor como el que tú me
das y se que no solo debo hacerlo en fechas relevantes, sino
todo el tiempo, lo sé. Pero será una justificación para pasarme
un poquito.
Así también podré agradecerte por darme las alas y enseñarme a
volar en mis poquitos años de vida, por transformar en luz y
sonrisa los dolores que siento y por enseñarme que sin tengo
amor, amigos y salud, tengo de todo.
Así, te deseo muchas felicidades y te agradezco por tu ternura,
tus sentimientos, por cada regalo en forma de momento, por
existir.
Te ama tu hijo,
Manuel Alejandro