La
alegría estuvo presente
PUBLICADO: 13/12/08
Omar Díaz Liria
(Especialista
del Departamento de Servicios Educacionales)
Ha finalizado otro taller de
creación infantil en el Museo Nacional de
Bellas Artes, en La Habana. Como siempre, la
alegría estuvo presente, pero no han faltado
nuevas emociones.
Con el título El Museo de
Bellas Artes por los derechos del niño,
recorrimos el mundo de los colores y las
formas de la mano de alumnos de entre 6 y 17
años lo cual otorgó a este taller una
característica especial pues brindó también
a la adolescencia la oportunidad de volcarse
en la creación artística.
Patrocinado por la UNICEF,
fue un taller de los niños y para los niños
quienes, a lo largo de cinco sábados,
plasmaron en los dibujos conceptos
individuales sobre sus derechos, esos que
deberían cumplirse en el mundo entero como
ley natural de vida, sin necesidad de
declaraciones o convenciones.
Las técnicas empleadas por
los talleristas fueron variadas, y entre
ellas merecen descartarse: el collage, el
dibujo, la tempera, el papel rasgado y el
origami.
Trazaron su derecho elemental
a un nombre y a una nacionalidad; su derecho
a recibir educación y servicios de salud
gratuitos; a ser protegidos bajo cualquier
circunstancia. Es suma, todo un universo de
preceptos que observan en nuestro país como
algo muy natural, pero que en otras tierras,
o no existen o precisan de una lucha tenaz
para obtenerlos en el futuro.
Nuestros infantes tienen
plena conciencia de ello y quizás por esa
razón la mayor parte de sus trabajos
irradian alegría y felicidad. Ellos saben,
porque los disfrutan a diario, que estos
sentimientos son, al final, los más
importantes derechos de un niño.
En esta ocasión el equipo de
profesores del Departamento de Servicios
Educacionales sumó a sus esfuerzos al de un
grupo de artistas graduados del Instituto
Superior de Arte e Instructores de arte a
quienes el MNBA hace llegar su
agradecimiento. Con su gentil colaboración
ellos enriquecieron esta experiencia
didáctica, otorgándole una dimensión, mucho
más plena, a un taller que ha resultado tan
hermoso como necesario.
Los
talleres en el Museo Nacional de Bellas
Artes
Elba Gutiérrez Rodríguez
Jefa del Departamento de Servicios
Educacionales
La creatividad es un factor
determinante en el individuo. Cualquier
trabajo que vayamos a realizar; cualquier
palabra, cualquier paso, debe ser conducido
por la creación desarrollada e intensificada
desde edades tempranas.
El niño se llena de imágenes
que incrementan su mundo y enriquecen sus
conocimientos. En ese proceso de formación
resulta oportuna la ayuda especializada, el
apoyo que facilite el sano desarrollo del
adulto futuro. En tal sentido de concreta
parte del trabajo del Museo Nacional de
Bellas Artes, institución que desde hace ya
42 años se afana con el universo infantil.
En 1966 nació en el MNBA el
departamento de Servicios Educacionales
integrado por profesores y otros
especialistas, todos responsables de la
organización y conducción de diversas
actividades didácticas.
Conjuntamente con ellas, este
equipo organiza talleres infantiles que
permiten a los pequeños conocer el
patrimonio cultural atesorado en el Museo,
trabajar con diversos materiales y conocer
distintas técnicas enriqueciendo así su
expresión creadora. Al finalizar estos
talleres los mejores trabajos de cada alumno
son escogidos y exhibidos en una muestra
temporal inaugurada siempre como una gran
fiesta del arte infantil.
Este trabajo ha continuado
durante las cuatro décadas de vida de
Educacionales y la actualidad suma valores
creativos pues los espectáculos, la
escenografía y las actuaciones de las
jornadas inaugurales corren a cargo de los
niños participantes en los talleres.
Muchas satisfacciones hemos
tenido en esta labor. Muchas más esperamos
para el futuro. En el presente nos
reconforta saber que, a pesar de las
naturales dificultades, el vínculo entre
niños y jóvenes y el Museo es mayor. Para
ellos, siempre estarán abiertas nuestras
puertas.