
Regalos
del mar
PUBLICADO: 18/05/08
Lucía Sanz Araujo
Fotos: Luis Pérez
El océano es uno solo, pero yo estoy
convencido de que el mar de Media Luna es el
más lindo del mundo.
Unas veces está azul como las franjas de la
bandera;
otras, sus tonos son muy claritos, casi
transparentes, y en no pocas ocasiones se
vuelve verdeazul o verdoso, eso depende de
cómo esté el tiempo. Mas siempre resulta
bello y lleno de enigmas.
Me llamo Alejandro Coello Arzuaga, tengo
trece años y estudio noveno grado, en la
ESBU Pedro de Céspedes Castillo, aquí en
Media Luna, en la provincia Granma.
Siempre que tengo un rato libre, además de
practicar computación, me gusta llegar hasta
la costa.
Un día, al ver a los artesanos de mi
comunidad realizando trabajos me sentí
motivado y pensé ¿por qué no crear un taller
donde los pioneros hagamos trabajos con los
desechos que nos regala el mar?
No lo pensé dos veces y hablé con los
instructores de la Casa de la Cultura para
que nos asignaran un promotor que nos
dirigiera y orientara.
Así, nació el Proyecto o Grupo Caguara, como
llamamos por acá a las conchas. Somos diez
integrantes, y ya hemos participado en los
Fórums de Ciencia y Técnica de Cultura.
Todos los sábados vamos a la casa del
promotor para planificar qué días iremos a
recolectar los materiales que nos brinda el
mar: caracoles, algas, corales, caguaras,
abanicos, piedrecitas… Cada fragmento,
aunque sea pequeño, es útil, son obsequios
que vienen con las olas o la marea y no
debemos ni podemos desaprovecharlos.
¿Qué me inspira? La naturaleza. Me baso en
la vida real para expresar mis ideas, lo que
siento en un momento dado. Son los
materiales los que me indican qué hacer. Sin
darme casi cuenta, aparecen jicoteítas,
flores, árboles, aves o mariposas.
Por supuesto, me gustan otras muchas cosas,
entre ellas la Informática, soy monitor de
esa asignatura, cantar, bailar lo mismo
salsa que rock, incluso participo en la Peña
del Rock de mi comunidad, La Marina.
Tengo dos hermanos mayores, uno acaba de
graduarse de Informática y el otro cursa el
segundo año en la Escuela de Instructores de
Arte de Manzanillo, pero yo soy el primero
en la familia que hace este tipo de
artesanía.
Media Luna, la tierra chica de Celia
Sánchez, está llena de historia. Luchamos
porque se conserve bonita, por eso en los
ríos recolectamos las plantas y los desechos
que afectan las aguas y saneamos el medio
ambiente.
Por primera vez asistí a la Jornada
Científica Infantil del Acuario Nacional de
Cuba, en La Habana, y fue una maravilla
porque compartí mis experiencias e hice
muchos amigos.
¿Por qué mis obras no tienen título? No lo
sé. Que cada quien le ponga el que más le
guste. Para mi todas son bellas, son regalos
del mar.