El
sueño de danzar en puntas
Desde su fundación, la
Escuela Elemental de Ballet Alejo Carpentier
ha formado un gran número de bailarinas y
bailarines que han brillado por su alto
rigor técnico, artístico y estético, en todo
el mundo
PUBLICADO:
09/11/08
Addiley Palancar Guerra
Foto: Ismael Almeida
Es el ballet clásico una de
las artes más bellas y complejas del
universo. La convergencia en ella de la
música, la actuación, la plástica, el diseño
escenográfico, de vestuario, y los avatares
coreográficos y danzarios, la convierten en
una de las más complejas.
Además de buen oído musical y las
imprescindibles aptitudes físicas, la
carrera de un bailarín o bailarina implica
constancia, sacrificio, disciplina,
tenacidad, cultura e inteligencia.
¿Has pensado alguna vez cómo es posible que
niñas y niños, a partir de los nueve años,
puedan tener o comenzar a pulir esas
cualidades? ¿Cómo se puede conocer a tan
corta edad lo que se quiere ser durante el
resto de la vida?
Realmente es impresionante escuchar a
Channel, Daniela, Claudia, Laura o a
Ernesto, Rafael y Francois, hablar con total
determinación sobre sus aspiraciones de
ingresar al Ballet Nacional de Cuba (BNC).
Interpretar clásicos como Giselle, El
Quijote, El Corsario y El lago de los cisnes
es el sueño de estos pequeños artistas, que
cursan la secundaria básica en la Escuela
Elemental de Ballet Alejo Carpentier, de L y
19, en El Vedado capitalino.
Ellos quieren ser como las más jóvenes
figuras del BNC: Joel Carreño, Anette
Delgado, Yolanda Correa, Carlos Acosta y
Viengsay Valdés, egresados también de esta
escuela, fundada en 1962.
Para tal empeño, Francois Llorente Núñez,
quien cursa el 3er. año, nos comenta sobre
sus esfuerzos: En el transcurso de las
clases, nosotros tenemos que estudiar para
la escolaridad, profundizar en las tareas
que nos manda el profesor, y además no dejar
de repasar el ballet.
La Alejo Carpentier celebra por todo lo alto
el aniversario 60 del BNC. Tiene el
compromiso de seguir formando bailarines de
la más alta calidad. Sus alumnos y
profesores le regalan a Alicia Alonso todo
su empeño y entrega, al arte danzario de las
puntas.
Es por ello que PIONERO se llegó hasta L y
19, para compartir contigo algunos detalles
del funcionamiento de esta institución
provincial, que la subdirectora técnica
Raquel Agüero Mercado nos facilitó durante
el encuentro que sostuviéramos.
—¿A qué edad ingresan los futuros bailarines
y cuáles son los principales requisitos que
deben tener?
Durante todo el 4to. grado se van haciendo
las pruebas en tres fases diferentes y
eliminatorias. Otorgamos todos los años un
total de 30 becas para hembras y quince para
varones. Entran a nuestra escuela con nueve
años, a cursar desde 5to. grado hasta 9no.,
donde se hace una nueva selección de los
niños que van a continuar la carrera de
bailarines, o en la Escuela de Espectáculos,
la Escuela Nacional de Circo, Teatro,
Instructores de Arte o enseñanza general.
Los principales requisitos de admisión es
que tengan condiciones suficientes generales
como un biotipo delgado, piernas largas,
cuerpo bien conformado físicamente y máximo
de elasticidad.
—¿Cuáles son las especificidades de esta
escuela de enseñanza artística?
Aquí las alumnas y alumnos, además de la
escolaridad, estudian la especialidad de
Ballet. Tienen asignaturas como Tendencias
modernas, Repertorio, Danza de carácter,
Danza folklórica, Preparación Física, y
otras que conforman el plan de estudio para
formar un bailarín integral con un cuerpo
bien entrenado.
—Para la formación integral de los escolares
la familia debe jugar un papel fundamental.
¿Cómo es la relación de la escuela con los
familiares?
Nosotros trabajamos muy unidos con los
padres.
Realizamos reuniones mensuales, en las que
les informamos sobre el desarrollo del
futuro bailarín.
Además, cada cuatro meses hacemos un informe
que va al expediente de la niña o el niño,
con un corte general de cómo se va
desenvolviendo en cada una de las
asignaturas que recibe.
—¿Cuáles son las principales dificultades
que enfrentan a diario?
Sobre todo materiales. Tenemos insuficientes
grabadoras y pianos. Son dificultades que
nos golpean mucho en el desarrollo del
proceso docente educativo. Pero, por suerte,
en este momento tenemos suficientes
zapatillas, leotares, y el resto de los
artículos que conforman los equipos de
práctica de un bailarín.
—¿Cómo usted valora el trabajo de la escuela
y cuál considera sea el principal logro?
En los 46 años que lleva de fundada se ha
visto un trabajo meritorio. Hay que destacar
que no solamente hemos formado bailarines,
sino también una gran cantera de maestros,
que son la continuidad, para poder mantener
el trabajo en las escuelas.
El principal logro es que casi la mayoría de
la plantilla del BNC han sido alumnos
nuestros, como los Primeros bailarines
Carlos Acosta, José Manuel Carreño, Joel
Carreño, Viengsay Valdés y muchos otros.
Llegue desde estas páginas el homenaje y la
felicitación por su aniversario 60, a esa
gran compañía liderada por la irremplazable
Alicia Alonso. Un eterno agradecimiento de
todas las pioneras y pioneros por situar a
Cuba en el nivel más alto del ballet
mundial.