Kangamba: más que una película de
guerra
Kangamba,
la más
reciente producción del
Instituto Cubano del
Arte e Industria Cinematográficos, en
conjunto con el Ministerio de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias, se
sirve del trasfondo histórico
para contar una historia esencialmente
humanista
PUBLICADO: 06/10/08
Adry Rodríguez Collazo
Kangamba, la más reciente producción del
Instituto Cubano del Arte e
Industria Cinematográficos, en conjunto con
el Ministerio de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias, recrea a
partir de la ficción un
hecho histórico: la desigual batalla en el
poblado angolano de
Cangamba entre las fuerzas contrarrevolucionarias de la Unión Nacional
para la Independencia Total de Angola
(UNITA) y efectivos angolanos
asesorados por un grupo de cubanos.
Este episodio, acontecido entre el 2 y el 11
de agosto de 1983, que ha
trascendido como una hazaña por la
resistencia de un grupo de
combatientes a tropas superiores en número y
armamento, es el
trasfondo histórico aprovechado por el
cineasta Roberto París para
contar una historia esencialmente humanista,
el drama de hombres y
mujeres ante situaciones límites.
Más allá del espectáculo pirotécnico que
supone la recreación de un
pasaje de guerra, realizado con gran
acierto; de las explosiones, de
la reconstrucción arquitectónica y cultural
de un poblado angolano, de
la excelente fotografía y la música de
Edesio Alejandro, Kangamba
sobrecoge por lo emotivo del conflicto que
narra, la historia de
hombres asediados por el enemigo, el hambre
y la sed que a pesar de
todo, deciden que si van a morir, lo van a
hacer peleando.
La cinta, contada por un personaje ficticio
(el capitán Mayito), sin
demeritar el valor de las tropas cubanas,
construye personajes
humanos con todas las pasiones y defectos
del género: héroes que
tienen miedo a la muerte, que se acobardan
ante una misión, que
quieren regresar a Cuba a pesar de estar
dispuestos a dar la vida en
Angola, pilotos que fallan en sus
lanzamientos en el furor de la
batalla, soldados que se toman el ron de sus
compañeros, los que aman,
los que pierden seres queridos y los que aún
mutilados quieren seguir
peleando.
Porque como afirmó su director Roberto París
"Kangamba no es película
de guerra, sino de hombres y mujeres en la
guerra, que -aunque no se
puede obviar la epopeya- tiene un carácter
intimista, al tratar de
héroes que son seres humanos sensibles y no
exentos de
contradicciones".
Kangamba, una de las realizaciones más
ambiciosas y complejas del
séptimo arte en la isla en los últimos
tiempos en cuanto a los efectos
desplegados en la reconstrucción de un
pasaje bélico, protagonizada
por Rafael Lahera (capitán Mayito) y Armando
Tomey (teniente coronel
Lorenzo), este último inspirado en el jefe
de las tropas cubanas en
Cangamba, Fidencio González Peraza, Héroe de
la República de Cuba, se
estrenó el pasado dos de octubre en 288
espacios de todas las
provincias del país.
Con una programación que se extenderá a lo
largo de casi todo el mes,
la cinta podrá ser disfrutada no sólo en los
circuitos de estreno de
la capital y las provincias o en la red
nacional de salas de video,
sino también en otros 55 espacios
habilitados a tal efecto, en
aquellos territorios donde las salas de
proyección sufrieron daño tras
el paso de los huracanes Gustav y Ike.
Gracias a esto, la gran mayoría de la
población tendrá acceso a esta
producción, donde se diluyen las barreras
entre ficción y realidad,
que pasa de ser una simple película de
guerra para convertirse en una
historia básicamente humana de personajes al
borde de emociones
extremas.