Yo
sí puedo
Gracias a un método ciento
por ciento cubano más de
tres millones de personas
han dejado atrás el
analfabetismo
PUBLICADO: 25/04/08
Seguramente has oído hablar
del Método Cubano de
alfabetización Yo sí puedo,
creado por la profesora
Leonela Relys Díaz,
especialista del Instituto
Pedagógico Latinoamericano y
Caribeño (IPLAC), ubicado en
Ciudad de La Habana.
La destacada pedagoga con
más de cuatro décadas en la
docencia explicó que de
manera experimental
comenzaron a darse los
primeros pasos en la hermana
República de Haití en el
2001.
Luego, y de forma paulatina,
comenzó a aplicarse en
varios países una campaña de
alfabetización con similar
sentido humano que la
desarrollada en 1961 en Cuba
que protagonizaron en su
mayoría adolescentes y
jóvenes, mediante la cual
dejaron de ser analfabetos
cerca de un millón de
personas.
Su objetivo principal es
enseñar a leer y a escribir
a quienes aún no lo saben;
su efectividad ha sido de
tal magnitud que ya suman
más de dos millones las
personas alfabetizadas.
A ello hay que añadir el
hondo contenido humano de la
misión emprendida- dice
quien recientemente
obtuviera el grado de
Doctora en Ciencias
Pedagógicas por su tesis Yo
si Puedo: un programa para
poner fin al analfabetismo.
Los resultados del novedoso
sistema han servido de base
para elaborar, adaptar,
analizar y llevar a vías de
hecho las diferentes
variantes idiomáticas,
métodos, técnicas y medios
audiovisuales que
propiciaron su extensión
hasta la fecha en veintiocho
países, entre éstos, la
República Bolivariana de
Venezuela, Bolivia, Haití,
Paraguay, Argentina, México,
Brasil, Nicaragua,
Mozambique, El Salvador,
Colombia, Guatemala, Guyana,
Timor Leste, Sudáfrica y
Nueva Zelanda.
Ese trabajo se lleva a cabo
a nivel nacional o en
emprendimientos de tipo
local en diversas zonas de
esas naciones, entre ellas
las pobladas por etnias
indígenas, muchas veces
abandonadas en los planes
educacionales.
Los videos utilizados en las
clases son grabados en
inglés y portugués, además
de seis versiones diferentes
de español en las que se
toman en consideración los
localismos incluidos en las
expresiones normales de
algunos de esos Estados.
Igualmente, en el caso de
Bolivia se efectuaron con
respeto absoluto a las
lenguas y cultura
originarias, es decir, en
español, aymará, quechua y
guaraní.
El carácter altruista y
solidario de Yo sí puedo
permite asegurarle un futuro
exitoso; esto lo garantizan
la sonrisa y la satisfacción
que sienten aquellos que
dejan atrás para siempre la
ignorancia y emprenden el
camino del conocimiento.
CON LETRAS Y NÚMEROS
Leonela Relys Díaz explicó
que a la hora de crear el
método se partió de una idea
de Fidel Castro de vincular
las letras con los números.
Consiste en alfabetizar de
forma rápida, económica y
eficiente partiendo del
conocimiento que poseen las
personas que no saben leer
ni escribir.
Fue importante conocer
cuáles eran las letras con
mayor frecuencia de uso en
el idioma español.
Las organizamos de esa forma
asociándolas con éstos, es
decir, en el método cada
fonema, letra y grafema
tiene un número; la a se
corresponde con el uno, la e
con el 2, la i con el tres,
la l con el número 6 y la r
con el siete, lo que
favorece el aprendizaje
rápido porque las personas
pueden escribir con la ayuda
de la cartilla aún cuando no
lean bien, porque los
números si los conocen.
El programa consta de 65
teleclases articuladas en
tres etapas. El método es
audiovisual. Utiliza como
recursos fundamentales un
televisor, un video y 17
cassetes; además de un
facilitador persona que
ayuda de forma voluntaria en
el proceso de aprendizaje de
la lecto-escritura, les
brinda afecto y una atención
diferenciada a quienes
aprenden, ya que todas no lo
hacen al mismo tiempo,
expresado con otras palabras
, es el vaso comunicante
entre los modernos medios
que se emplean, a los que se
agrega una artilla.
El método cubano Yo sí puedo
tiene entre sus aportes
principales elevar el nivel
cultural de los pueblos y
contribuir al crecimiento
humano de quienes luego de
alfabetizarse tienen ante si
un camino lleno de
esperanzas.