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Atraca en La
Habana Vieja buque de 1784
PUBLICADO:
13/07/08
Carlos Castro Sánchez
El San Ildefonso es una nave del siglo XVIII que lleva
su nombre unido al de El Libertador de América, porque a
bordo de ella viajó el entonces adolescente Simón
Bolívar. Una réplica de ese navío se exhibe en la Casa
Simón Bolívar,
sita en Mercaderes N° 156, La Habana Vieja.
Allí, se muestra como si estuviera presto a surcar los
mares nuevamente. Solo que lo hace a partir de una
maqueta a escala de 1: 75 confeccionada por los hermanos
Yusniel y Yosnardy Bouza Miranda.
Estos jóvenes lograron tal proeza luego de seis meses de
arduo quehacer y un proceso investigativo que incluyó la
consulta de planos facilitados por el Museo Naval de
Madrid (único lugar donde se conservaba otra réplica,
pero ya casi destruida) y el Museo Castillo de La Punta
de La Habana.
Pusieron mucho amor y empeño en construir la preciosa
muestra del buque, la cual destaca por la precisión con
que fueron trabajados los detalles y la reproducción de
cada porción del barco original. El navío del rey
San Ildefonso fue construido en Cartagena en 1784 y botado al mar
un año después.
Tuvo un costo de 3 311 760 reales y sirvió como modelo
para la fabricación de otras 7 embarcaciones (barcos
llamados lldefonsinos) hechas en los astilleros de
Cartagena, El Ferrol y La Habana.
A
bordo:
“Para nosotros, celebrar este acto, en el aniversario
15 de la fundación de su Casa en La Habana , es también
la necesidad de evocar que el 25 de marzo de 1799,
último año del siglo XVIII, arribó a La Habana,
procedente de La Guaira y de Veracruz, el navío del rey San Ildefonso […], fuertemente armado, que luego de romper el bloqueo
británico llegó al puerto de esta capital trayendo entre
sus pasajeros a un niño de 16 años”, evocó el
Historiador, y explicó que durante muchos años se dudó
de ese paso del gran venezolano por la capital cubana:
“el que pasó por Cuba no fue El Libertador, afirmó, fue
el niño, que partía bajo el patrocinio de sus propios
familiares a estudiar y a forjarse en Europa, de la cual
tendría grandes lecciones, que tomó años después para su
memorable oración allá en el monte Sacro, en el corazón
de la Roma antigua, donde juró desencadenar a América de
un yugo similar al de aquel antiguo y decaído imperio.
Expresó el Historiador de la Ciudad, Dr. Eusebio Leal
Spengler, durante la celebración este 24 de julio, de
los quince años que lleva funcionando la Casa Bolívar y
afirmó que el insigne americano fue un hombre
excepcional cuyos sufrimientos y errores no alcanzan a
empañar su grandeza.
Casa Simón Bolívar:
Fue inaugurada en La Habana Vieja el 24 de julio de
1993, como homenaje al 210 aniversario del nacimiento de
El Libertador. Múltiples artistas venezolanos hicieron
donaciones de algunas de sus obras, las cuales son
exhibidas allí y enriquecen la colección museológica.
Esta institución que
perpetúa la obra e ideario de Bolívar y los vínculos
culturales de Cuba con los países latinoamericanos,
rinde continuo homenaje a los
más positivos y universales valores de los países
bolivarianos.
El
adolescente Simón Bolívar, más tarde conocido como El
Libertador de América.
El
San Ildefonso:
El 19 de enero de 1799, la nave zarpó del puerto de La
Guaira, junto con el galeón San Fulgencio y las
fragatas Esmeralda, Santa Clara y Medea,
como parte de una división al mando de Dionisio Alcalá
Galiano, que trasladaba 7 millones de duros a España; el
buque formaba parte de la escuadra de observación de la
flota, ya que era de los de mejor andar. El San lldefonso participó en la Batalla de Trafalgar, ocurrida el
21 de octubre de 1805, a la altura del cabo Trafalgar
(Cádiz), donde se enfrentaron la flota británica,
comandada por el almirante Horatio Nelson, y una unidad
combinada franco-española, bajo el mando del almirante
Charles de Villeneuve. En esa contienda murieron 34
tripulantes y 126 resultaron heridos; la embarcación fue
capturada y llevada a Inglaterra, y allí conservó su
antiguo nombre HMS San Ildefonso.
“Perdida en Trafalgar en 1805, en medio de la gloria
combativa de aquella batalla contra los británicos, el
San Ildefonso, que había roto el bloqueo en 1799,
no pudo escapar a su último desafío, pero en su leyenda
estará para siempre, como en Cuba, en toda América, y
mientras el sol alumbre, el nombre glorioso de Simón
Bolívar” Dr. Eusebio Leal, Historiador de La Habana.
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