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Restaurado
el Yate de Ernest Hemingway
La
emblemática embarcación acaba de ser restaurada por
especialista de los Astilleros Marlin y se encuentra en
Finca Vigía, antigua propiedad de Hemingway, a 15
kilómetros de La Habana, convertida en museo en 1962
PUBLICADO: 14/12/08
Maritza Mariana
Con
sus colores originales, la rosa náutica, campana,
matrícula y demás elementos marineros podría echarse a
la mar el yate Pilar, sino fuera por aquel pacto entre
Ernest Hemingway, el patrón Gregorio Fuentes y la
emblemática embarcación.
El
velero de Islas en el Golfo acaba de ser
restaurado luego de casi dos años de trabajo detallado y
una investigación documental de campo. Profesionales de
los Astilleros Marlin,
del
Ministerio del Turismo en Ciudad de La Habana,
devolvieron la apariencia que portaba el Pilar durante
la última etapa de la presencia en Cuba del Premio Nobel
de Literatura.
Diseñado cuidadosamente por el propio novelista:
espacioso, cómodo, liviano, ventilado y apertrechado
como una pequeña casa flotante, apto para la pesca de
las grandes agujas, para la inspiración literaria y
periodística y, para perseguir submarinos cómo hizo
durante la II guerra Mundial.
Mantiene sus cualidades marineras a pesar del tiempo. El
propio escritor llegó a decir del yate que poseía
el peso sensual de una hermosa
mujer alegre habanera y la sólida construcción de la
casa en lo alto de una colina.
Así
fue. No lo defraudó. Durante 27 años surcó las aguas
septentrionales de Cuba, y todavía puede imaginársele
por la cayería norte de Camagüey, las aguas de Batabanó
y de la pequeña Bahía de Cojímar, donde se celebra cada
año el Torneo de la Pesca de la Aguja en honor al autor
del Viejo y el Mar.
Ahora
está en Finca Vigía, antigua propiedad de Hemingway, a
15 kilómetros de La Habana, convertida en museo en 1962,
porque de no existir aquel pacto de caballero entre
Hemingway y Gregorio, de que al morir uno de los dos el
Yate dejaría de navegar, el Pilar seguro surcaría el
Caribe. |