Prometedor karateca
El año pasado, Manolito
obtuvo bronce en la modalidad de kata
(combate imaginario) por equipos, en el
torneo provincial de kárate-do. También
conquistó la presea de plata en kumité
(combate individual)
PUBLICADO: 17/03/08
Carlos Castro Sánchez
Fotos: Archivo familiar
Creo que comencé en este deporte desde la
cuna, pues mi papá me entrenaba y a los dos
años manejaba un palo con movimientos muy
parecidos al Kendo.
Ya a los seis pasé al kárate-do con Raúl
Orihuela, entonces cinturón marrón segundo
Kyu del estilo Jyoshinmon Shorinryu.
Luego, obtuve el Cinturón Lila sexto Kyu y
ahora practico con Guillermo Navarro
Martínez, tercer Dan, entrenador del dojo de
la Escuela Provincial de la Asociación de
Kárate-do y Artes Marciales afines, del
estilo Jyoshimon (Con las puertas del
Corazón abiertas) Shorin-Ryu Kárate-Do. Así
explica a este reportero el pionero avileño
Manuel Agustín Pérez de Corcho Iriarte.
Alumno de octavo grado en la ESBU René Ramos
Latour, de la ciudad de Ciego de Ávila, es
amigo de la Asociación de Combatientes de la
Revolución Cubana y Presidente del CDR
Infantil número 3 Jesús Menéndez de su
cuadra.
Nos cuenta también este activo joven que el
día de su trece cumpleaños recibió un
gratísimo regalo: el Maestro y Octavo Dan
Raúl Rizo le enseñó los movimientos de
combate o Kata R-Show para que los
transmitiera a sus compañeros de
entrenamiento en Ciego de Ávila.
Manolito nos dijo que hace casi tres años
obtuvo el 4to. Kyu Cinturón Naranja de
Aikido, y durante las pasadas vacaciones
practicó sin descanso.
Las artes marciales requieren de muchos
sacrificios, pero el tiempo me alcanza para
leer libros, ir al cine, así como a la playa
y la piscina, pues me encanta nadar.
Quisiera parecerme a mi papá, de quien
aprendo además judo, kendo, boxeo y
fisiculturismo. Sueño con ser médico como él
porque siempre me ha gustado curar a las
personas y salvar vidas; por eso, estoy en
un círculo de interés de Medicina Interna.
Aspiro a ser octavo Dan federado como el
Maestro Raúl Rizo, además cinturón negro
primer dan de Aikido y manejar la katana con
el mayor dominio de la técnica, estética y
filosofía propias de este arte marcial. Como
mis maestros, deseo ser un ejemplo a imitar.
Estoy muy feliz, pues mi Sensei (Maestro)
piensa darme un grupo para que lo entrene.
Esto me llena de orgullo, pues habla de la
confianza que me tiene.