La
juventud ratificó su apoyo
incondicional a Fidel Castro y el
compromiso de defender sin descanso
los principios y la obra de la
Revolución
PUBLICADO: 04/05/08
Han
transcurrido 50 años de que nuestro
querido Fidel fuera confirmado
oficialmente como Comandante en Jefe
y Secretario General del Movimiento
26 de Julio. El hecho, de especial
trascendencia para la Revolución,
ocurrió a casi dos meses de que
hubiesen nacido el II y III Frente
Oriental, para los cuales fueron
designados como sus jefes los
jóvenes rebeldes Raúl y Almeida.
Para
un ejército naciente, una fuerza
conformada por valientes soñadores
que estaban dispuestos a pagar
incluso con sus preciosas vidas el
anhelo de tener un país libre,
aquellas constituyeron decisiones
cardinales.
A
medio siglo de esos momentos
fundacionales, los jóvenes cubanos
de hoy miramos con orgullo todo lo
que se ha vivido desde aquellas
horas hasta el presente. No tuvimos
el honor de ser protagonistas de
esas epopeyas, pero tenemos la
inmensa responsabilidad de continuar
el legado de aquellos hombres,
gracias a los cuales nacimos en un
país independiente, en el cual
pueden palparse realidades de
justicia que durante siglos habían
sido solo sueños.
Habitamos un mundo cada día más
complejo, puesto al borde de los
peligros más abismales por la
irracionalidad del imperio. Ese es
el contexto en el cual las nuevas
generaciones de esta Isla estamos
comprometidas a seguir forjando
sueños y a esforzarnos para que
estos se conviertan en realidades.
En las actuales circunstancias, de
nuestra convicción de
revolucionarios nace el deber de
prepararnos sin descanso para
defender con ideas y argumentos
claros, profundos, los principios de
la Revolución.
Los
jóvenes cubanos estamos sometidos a
un implacable bombardeo de calumnias
que el enemigo fabrica para
disminuirnos, desalentarnos,
confundirnos. Es una guerra a
muerte, sin cuartel, que se nos hace
por haber cometido el «pecado» de
querer ser libres, por querer mover
los hilos de nuestras propias
existencias. Es una política
genocida, a pesar de la cual, por no
haber perdido nunca la brújula de
nuestros principios, emprendemos
todas las mañanas la lucha por la
vida y por la felicidad, siempre
leales a las mejores tradiciones de
las generaciones precursoras y
dispuestos a cumplir con cada tarea
que nos sea asignada.
Hoy
queremos patentizar nuestro apoyo
incondicional a nuestro Fidel,
Eterno Joven Rebelde, quien desde
aquel histórico momento ha sido y
seguirá siendo nuestro invicto
Comandante en Jefe, responsabilidad
que es mucho más que un nombramiento
oficial, pues simboliza la unidad,
la fuerza de las ideas y la
justicia; simboliza que él es y será
guía, inspiración y ejemplo.
Nosotros seguiremos reviviendo la
historia patria. Continuaremos
alimentándonos de esa fuente
esencial y viva para fortalecer la
preparación política e ideológica de
nuestros niños, adolescentes y de
toda nuestra juventud.
Nada
detendrá a este ejército de jóvenes
en la colosal batalla por la
dignidad de todo un pueblo. No
importa cuán difíciles sean las
tareas que debamos llevar adelante.
Nada habrá imposible para los que
luchan con decoro, para los que como
sus padres —que subieron a las
montañas movidos por sueños enormes—
están dispuestos a dar hasta el
último aliento por defender una idea
justa, para hacer posible que
perviva y siga fresca, triunfante,
la Revolución.
¡Viva
Fidel!
¡Viva
Raúl!
¡Viva
Cuba libre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
Buró
Nacional de la UJC
* Periódico Juventud Rebelde