
¿Muñecas
y modas?
Gladys J. Gómez Regüeiferos
Fotos: Archivo
Tengo una muñeca vestida de azul. ¿Quien no
recuerda esa dulce canción de nuestra
infancia y a ese lindo juguete que
endulzaron nuestros días y alimentaron
sueños?
Elaborada en piedra o madera, en la
antigüedad, no fue concebida como juguete,
pero sí como objeto de
culto
mágico religioso. Lo cierto es que siempre
estuvo presente en el desenvolvimiento
social, cultural y económico de la
humanidad.. A medida que las muñecas
llegaron a ser verdaderas obras de arte y
como tal se conservan en museos de muchas
partes del mundo valiosas colecciones.
Manufacturadas en alabastro, marfil,
porcelana. . . fueron portadoras de hábitos
indumentarios originales, del sitio donde
provenían.

Pero sin embargo es en Francia donde alcanza
un carácter esencial para promover la moda
originadas en el palacio de Versalles,
especialmente durante el reinado de Luis XIV,
conocido como el Rey sol, quien estimulaba
su creación.
Fueron precisamente las muñecas las que
ayudaron a difundirlas. Así, Gran Pandora y
Pequeña Pandora; eran ataviadas al detalle
por las modistas y enviadas a diferentes
cortes europeas, para informar a las damas
de abolengo, a fin de que pudieran copiar la
línea, el género de tela y el color en boga
de la moda parisina. Era un correo respetado
al máximo.
Con tan respetable antecedente, los
creadores de los juguetes recurrieron a las
tecnologías avanzadas para su reproducción
en serie, e hicieron posible hacerla cada
vez parecida a las personas. Ello ha
permitido que su función continúe
revalorizándose a favor de promover las
modas y los nuevos conceptos de belleza. Una
de las muñecas considerada pionera en estas
lides fue la Lili, en los años 50 del siglo
XX de origen alemán. Creada por un dibujante
de historietas nombrado Reinhard Beuthien y
se vendió, por primera vez, en esa nación,
en tiendas y almacenes de juguetes, en 1952.
Pocos después ello motivó su versión en la
norteamericana, Barbie, presentada en la
feria de juguete de Nueva York, en marzo de
1959.
Lo cierto es que esta última reproduce
patrones de belleza que influyen mucho no
solo en las niñas, sino en las jovencitas
por las medidas del cuerpo, color del pelo y
piel, el maquillaje y las ropas para las
distintas profesiones o actividades que
asume. Acaso estén muy lejanas de aquellas
ingenuas predecesoras con similares
pretensiones, pero no solamente ellas
contribuyen a ese fin, los sistemas
publicitarios influyen en este sentido.
Sin embargo el mundo de las muñecas se
diversifica y enriquece constantemente.
Hechas de manera artesanal o fabril, a las
niñas les encanta hacerle ropas y vestirlas
a su gusto, por ello continúan siendo el
juguete favorito que siempre llevará a
cuesta el gusto y la moda de cada época.