Ideas que los hacen diferentes
Texto, diseños e
ilustraciones: Gladys J. Gómez Regüeiferos
Las actuales tendencias del vestir han
incorporado diferentes estilos que reviven
la décadas de los años 50 y 60 del pasado
siglo. Diseñadores de fama internacional
gustan de retomar prendas que hicieron furor
y las insertan como fueron entonces en una
indumentaria de vanguardia. Ello se conoce
como el término de prenda vintage.
Sobre esta base se establece un mecanismo de
reciclado de ropas. En particular las
confeccionadas con el tejido denim o
mezclilla. Por eso te recomiendo visitar las
tiendas donde se comercializa este tipo de
ropa —si no posees
un pitusa o falda que
desechaste— para intentar su renovación.
Este tipo de tejido no se deteriora tan
rápidamente y está a la cabeza de las
confecciones con más permanencia en el
mercado; además, ocupa preferencia en el
ropero de los jóvenes porque resulta muy
práctico y duradero.
Existen tiendas en que las ropas
confeccionadas con estas telas se proponen
cuando su desgaste es mayor y las
comercializan a altos precios.
Es como una especie de culto, prendas
fetiches que no pierden su valor estético,
además de funcional porque revolucionaron la
moda. Dejaron de ser de uso exclusivamente
laboral para entrar por la puerta ancha en
el vestir formal, independientemente de la
edad y el sexo.
Aquí te ofrecemos algunas ideas, por
supuesto que puedes echar a volar tu
fantasía y crear otras.
Si te gustan los pescadores, puedes cortar
las patas a un pantalón y añadirle galones
bordados a todo color o rematar el borde con
una tela estampada o deshilacharlas en
flecos.
Con las patas de un pantalón campana puedes
confeccionarte una falda, ampliándola con
quillas de otra tela, cortada al bies;
insertándolas al centro y detrás. Si eres
algo gordita puedes añadirle a los costados
y mantener las dobles costuras
características del pitusa.
Tanto a las faldas mini o maxi podrás
adicionarles vuelos cortados al bies o
rectos con rizos.
Otra opción: unir las patas de un pitusa de
corte recto y arreglarlo como falda
estrecha, a la que le incrustas una gran
flor con la técnica del patchwork. Puedes
trabajarla al centro o a un costado.