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Poesía hecha canción
La creación del Movimiento de la Nueva Trova, a inicios de
diciembre de 1972, en la ciudad de Manzanillo, constituye uno de
los hechos culturales más representativos de la cultura cubana
tras el triunfo de la Revolución
PUBLICADO: 30/03/08
Lucía Sanz Araujo
Estoy segura de que tus padres tararearon sus canciones, quizás
se enamoraron escuchando alguna de ellas o es muy probable que
les recuerden momentos trascendentales.
Como el buen vino, esas obras maestras del pentagrama han
trascendido el tiempo y hoy tú también las entonas.
Ahí están para atestiguarlo Yolanda, Te doy una canción, Cuba
va, Cuando te encontré, La gota de rocío, Comienzo el día, Es
más, te perdono… Estas y otras piezas, hasta completar el
centenar, aparecen recopiladas en el cancionero Una guitarra, un
buen amor que la Casa Editora Abril realizara en ocasión del
aniversario 35 de la constitución de la Nueva Trova y que fue
todo un éxito en la más reciente Feria Internacional del Libro
Cuba 2008.
En esta primera entrega se recopilaron canciones –en realidad
son verdaderas poesías– de tres pilares, tres nombres
imprescindibles de la Nueva Trova: Pablo Milanés, Silvio
Rodríguez y Noel Nicola.
Como expresa en el prólogo de este libro el periodista Bladimir
Zamora: Cualquier canción de los fundadores del Movimiento
aporta los más increíbles elementos para entender cómo éramos
entonces los seres humanos que, de infinitas maneras, estábamos
alzando el edificio nuevo del país; pero sin duda, Noel Nicola,
Silvio Rodríguez y Pablo Milanés son tres nombres modélicos. No
porque ahora pueda aparecer escrito aquí, sino porque sus
semejantes, cubanos y de tierras de mucho más allá, desde hace
décadas lo han decidido, reclamándolos, pidiéndoles las
canciones sin las cuales no habrían podido construirse.
Es más, te perdono
Autor: Noel Nicola
Te perdono el montón de palabras
que has soplado en mi oído
desde que te conozco.
Te perdono tus fotos y tus gatos,
tus comidas afuera,
cervezas y cigarros.
Es más, te perdono andar como tú andas,
tus zapatos de nube,
tus dientes y tu pelo.
Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas,
en fin, te perdono no amarme.
Lo que no te perdono
es haberme besado con tanta alevosía.
Tengo testigos: un perro, la madrugada, el frío,
y eso sí que no te lo perdono,
pues si te lo perdono
seguro que lo olvido. |
La canción de la trova
Autor: Silvio Rodríguez
Aunque las cosas cambien de color,
no importa pase el tiempo,
las cosas suelen transformarse
siempre al caminar.
Pero tras la guitarra siempre habrá una voz
más vista o más perdida por la incomprensión
de ser uno que siente, como en otro tiempo
fue también.
Hay también corazones que hoy se sienten detenidos.
Aunque sean otros tiempos hoy,
y mañana será también:
se sigue conversando con el mar.
Aunque las cosas cambien de color,
no importa pase el tiempo,
no importa la palabra
que se diga para amar,
pues siempre que se cante con el corazón
habrá un sentido atento para la emoción de ver
que la guitarra es la guitarra
sin envejecer. |
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El Primer Amor
Autor: Pablo Milanés
Lo que sentí fue como un rayo en mi interior
que me sorprende el corazón,
todo se rompe, todo estalla,
y algo acaba de morir.
Para sentir otra manera de ser feliz,
otra de manera de sufrir,
otra manera de vivir
lo que hasta ayer era reír.
Qué pasará, adónde irán mis juegos a parar
y mi inocencia a terminar,
qué nuevo amor será,
qué tal si me querrá,
qué voy a hacer si dice no,
ya yo no mando al corazón,
qué confusión, qué dicha, qué dolor.
Siento al mirar que todo acaba de cambiar,
veo las cosas para amar,
adiós infancia,
ojalá que te recuerde en mi vejez,
con amor. |
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