
Stevenson,
el boxeador del siglo
PUBLICADO: 09/05/08
Pedro Meluzá López
Fotos: Archivo
En la rica y larga historia
del boxeo mundial, Teófilo Stevenson
Lawrence ocupa sitial privilegiado por sus
tres títulos olímpicos y dos mundiales
conquistados con una demoledora pegada que
lo llevó a protagonizar un impresionante
récord de 301 victorias en 321 combates. Se
le considera el mejor púgil amateur de todos
los tiempos.
Pero para él y los cubanos, su mayor gloria
es haber estado siempre junto a su pueblo,
combatir bajo la bandera de su amada isla
antillana y rechazar millonarias ofertas
para desertar y convertirse en boxeador
profesional.
No cambiaría mi pedazo de Cuba por todo el
dinero que me pueden ofrecer, se le oyó
decir muchas veces durante decenas de
entrevistas periodísticas en toda su carrera
deportiva.
Nacido de padres caribeños en el central
Delicias, en Puerto Padre, provincia
oriental de Las Tunas, el 29 de marzo de
1952, en sus inicios escolares no resultó
buen estudiante. Su maestro se quejaba de
que siempre estaba fajándose en el colegio.
Cuando Teófilo tenía 14 años de edad, aquel
le manifestó a su progenitor: Lo mejor que
haces es mandar al muchacho a aprender
boxeo.
En los meses finales de 1966 y con 71
kilogramos de peso corporal, Stevenson
celebra su primera pelea deportiva…y pierde
por puntos.
El estrellato comienza en el bienio
1968-1969 cuando sube a más de 81 kilos y
conquista la medalla de oro en la categoría
pesada en el campeonato nacional juvenil y
la de plata en el difícil torneo Playa
Girón. Tenía entonces solo 17 años.
Sus proezas en el cuadrilátero le valen para
recibir adiestramiento directo de dos
calificados entrenadores, el ucraniano
Andrei Chervonenko y el cubano Alcides
Sagarra.
Sube por primera vez a un ring internacional
en 1970, en el Campeonato Centroamericano y
del Caribe celebrado en La Habana, allí
obtiene la presea dorada.
En su inicial salida al exterior, viaja a
Bulgaria ese mismo año y participa en un
torneo sub-19, en el cual gana el oro tras
vencer tres veces seguidas por nocaut a sus
rivales.
A partir de ahí se sucede su meteórica y
espléndida carrera boxística:
Triple campeón olímpico en Munich (1972),
Montreal (1976) y Moscú (1981).
Triple titular mundial en La Habana (1974),
Belgrado (1978) y Reno (1986).
Otros tantos títulos panamericanos y
centroamericanos.
Tanta era la gloria del púgil cubano, que en
dos ocasiones, en 1977 y 1978, se celebraron
conversaciones entre La Habana y Nueva York
para escenificar la considerada pelea del
siglo XX: Teófilo Stevenson contra Muhammad
Alí.
El combate no pudo pactarse y como único
saldo quedó una sincera amistad entre ambos
ídolos mundiales.
Para el gran atleta de Las Tunas, el año
1986 marcó su retiro del boxeo, todavía con
notables condiciones físicas, tras 20 años
entre las cuerdas. Hoy, es funcionario de la
Federación Cubana de Boxeo y de la Comisión
Nacional de Atención a Atletas Retirados y
Activos.