Arte e Historia se unen
PUBLICADO: 28/12/08
Addiley Palancar Guerra
Ocho de enero de 1959, retumba La Habana con
la entrada de los rebeldes.
El pueblo cubano celebra el triunfo
revolucionario junto a sus principales
líderes. Llegan a la ciudad aún con
uniformes verde olivo, fusil al hombro y
barbudos. Atrás quedan dictadores y
gobiernos títeres al servicio de los Estados
Unidos. La independencia, igualdad y
justicia que promueve el Socialismo, cambia
por completo la vida de los habitantes de la
Isla.
Revivir este momento trascendental de
nuestra historia es un privilegio que brinda
la técnica fotográfica.
Muchos reporteros hubiesen querido atrapar
con sus lentes la imagen que te mostramos de
Camilo Cienfuegos y el Comandante en Jefe
Fidel Castro, pues es considerada la
instantánea más emblemática del triunfo de
la Revolución Cubana. El fotógrafo cubano,
ya fallecido, Luis Peirce Byers fue el
afortunado en obtenerla.
Cada persona realiza una interpretación
única del contenido de las fotografías que
observe.
No obstante, pueden existir opiniones muy
similares, como en el caso de la imagen que
ponemos a tu consideración, dado que la
intención del autor está centrada en
registrar el acontecimiento histórico. De
esta manera, todos los que como tú no
vivimos tal circunstancia, la hemos podido
conocer y recordar a través del acercamiento
a la realidad concedido por esta técnica.
La fotografía constituye en esencia, una
representación foto-mecánica de la realidad.
Su principal característica es la grabación
de imágenes fijas sobre una superficie de
material sensible a la luz. En ellas se
presenta una acción ya transcurrida, la cual
no volverá a suceder de manera idéntica. Sin
embargo, mediante la impresión química de
imágenes podemos rememorarla pues se produce
una nueva presentación de lo ocurrido en un
formato diferente, es decir, una
re-presentación.
Hoy no se puede hablar de la fotografía solo
como la mera representación de una actividad
de la vida cotidiana. Con el estudio y la
posterior evolución de los elementos que
intervienen en la técnica fotográfica, su
uso se extiende a las artes plásticas. Son
muchos los que incursionan en esta
manifestación del arte para comunicar sus
inquietudes y sentimientos como en la
pintura, la escultura, y más recientemente
el arte digital.
La dirección hacia donde enfoca el lente, la
angulación de la cámara, la incidencia de la
luz, lo que ubica dentro del cuadro
fotográfico o no, transmite la subjetividad
del fotógrafo a la fotografía, a través de
un lenguaje artístico. Así mismo acontece
cuando un pintor escoge los pinceles,
espátulas, colores, y sobre una superficie
en blanco construye con sus trazos una de
sus obras.
Sobre el autor
Luis Peirce Byers, nació el 17 de enero de
1912, en Manzanillo y
falleció en diciembre de 1985. Su madre fue
una mulata jamaicana llamada Virginia y su
padre Edward, un estadounidense. Ambos
vivían en esa ciudad del oriente cubano. En
1954, Luis viajó a La Habana y como desde
niño era aficionado a la fotografía trató de
abrirse camino en ese campo.
Comenzó con una cámara de cajón en una
tintorería donde trabajaba. Allí montó un
cuarto oscuro arrendado e hizo fotos de
niños, cumpleaños y fiestas de 15. Es en el
año 1956 que logró abrir, junto a un amigo,
un pequeño estudio fotográfico que llamaron
Korda, en homenaje al famoso director y
productor del cine británico —de origen
austro-húngaro— Alexander Korda.
Desde entonces se dieron a conocer en el
mundo artístico y publicitario como Luis y
Alberto Korda.
Precisamente por usar idéntico apellido al
último suele adjudicársele la autoría de la
foto de Camilo y Fidel que te mostramos,
pero él hizo, entre otras, la más célebre
imagen de Ernesto Che Guevara.
Tras el triunfo de la Revolución, Luis
integró el colectivo del periódico
Revolución, mientras Alberto fue ubicado en
la revista Mar y Pesca.