Una nueva etapa
Con la apertura del II Frente Oriental Frank
País, al mando del
Comandante Raúl Castro, se abrió para el
Ejército Rebelde
y la guerra de liberación
PUBLICADO: 18/03/08
María Luisa García Moreno
Foto: Archivo
Habían transcurrido quince meses desde el
desembarco de los expedicionarios del Granma
el 2 de diciembre de 1956 y el
Ejército
Rebelde se hallaba en condiciones de
continuar extendiendo sus operaciones fuera
del territorio de la Sierra Maestra, donde
radicaban la Columna No. 1 José Martí, al
mando directo de Fidel, y la No. 4 dirigida
por Ernesto Che Guevara, en lo que se conoce
como el Primer Frente.
El día 27 de febrero de 1958, el Comandante
Fidel Castro Ruz ordenó crear dos nuevas
columnas y ascendió al grado de Comandante a
los capitanes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida
Bosque, quienes serían sus jefes.
Tres días después, ambas columnas
emprenderían el camino hacia su nuevo
destino. El Comandante Juan Almeida partió
hacia el noroeste de Santiago de Cuba y el 6
de marzo de 1958 constituyó el Tercer Frente
Oriental Doctor Mario Muñoz.
Por su parte, Raúl formó la Columna No. 6
Frank País y partió hacia el noreste de la
provincia de Oriente, donde debía fundar el
Segundo Frente Oriental, acontecimiento que
tuvo lugar el 11 de marzo de 1958, cuando la
agrupación guerrillera arribó a Piloto del
Medio, en San Luis.
Una vez allí radicados, se inició una etapa
caracterizada por el asentamiento y
organización, así como por el
establecimiento de contactos con los grupos
de alzados que ya existían en diferentes
zonas del territorio, para incorporarlas
bajo un mando único y reestructurar las
fuerzas, primero en compañías y después en
nuevas Columnas.
El Segundo Frente Oriental Frank País creció
hasta abarcar un amplísimo territorio y
formar seis poderosas Columnas guerrilleras,
cada una de ellas con sus tres compañías,
más unidades móviles, mejor armadas y listas
para trasladarse al lugar del combate.
Como parte de la respuesta a la ofensiva de
la tiranía batistiana denominada FF (Fin de
Fidel), el Segundo Frente emprendió
trascendentes operaciones militares como la
Gancho y la Antiaérea —destinada a demostrar
la participación norteamericana en la guerra
con el fin de sostener la dictadura— y ya
como parte de la ofensiva rebelde, las
operaciones “Flor Crombet” y “Andrés Chongo”
—así nombrada en homenaje a un destacado
luchador de la Sierra Maestra y de la
Columna 17 Abel Santamaría del Segundo
Frente, caído en combate.
Además, se realizó un destacado trabajo
encaminado a garantizar determinados
aspectos del desarrollo social como la
asistencia médica —a las fuerzas rebeldes, a
la población de la zona e, incluso, a los
soldados enemigos—, la educación —dirigida a
los combatientes rebeldes y a los vecinos de
la zona—, la creación de fábricas y
talleres, en fin, a organizar la nueva vida
en el territorio liberado, como adelanto de
los cambios que el pueblo disfrutaría con el
triunfo del 1ro. de Enero.
Este año se cumplen 50 del trascendente
momento en que las fuerzas guerrilleras
estuvieron listas para extenderse, primero
por todo el territorio oriental, arrancando
al dictador Fulgencio Batista y a todo el
aparato de poder que lo sostenía, pedazo a
pedazo del suelo cubano para encender la
antorcha de soberanía y dignidad que desde
entonces alumbra sobre Cuba.