Entre sábanas mojadas
PUBLICADO: 30/12/08
Aracelys Bedevia
La primera vez que Jorge Eduardo experimentó
una sensación sexual placentera estaba
durmiendo. Tenía doce años y se llevó
tremenda sorpresa. Cuando despertó y
encontró la sábana mojada se asustó mucho.
No sabía de qué se trataba. Un amigo le dijo
que era la prueba de que había eyaculado. En
su casa nunca le hablaron del tema. A partir
de ese momento se sintió más hombre. Pero
tenía muchas dudas. No sabía qué otra
sorpresa me esperaba, nos expresó.
Experiencias como estas son vividas a diario
por muchachos, como tú, que descubren la
llegada de un placer húmedo, conocido como
eyacularquía (primera eyaculación); un
acontecimiento que les transforma por
completo la vida, tanto desde el punto de
vista biológico como psíquico. En lo
adelante se sentirán más fuertes, capaces de
todo y con mayor libertad de acción.
Para los varones, eyacular por primera vez
representa lo máximo, el paso que los
convierte de niños en hombres. Se trata de
un cambio esperado con ansiedad y que los
hace sentirse importantes dentro del grupo,
razón por la cual exaltan su significación,
y algunos alardean haberlo vivido aunque no
sea cierto.
Cambios que avisan
El primer signo puberal en los varones es el
crecimiento de tamaño de los testículos,
alrededor de los doce años, y de las bolsas
escrotales. La piel de los escrotos se
vuelve arrugada y cambia su coloración.
También comienza a aparecer el vello púbico.
Un año más tarde se inicia el proceso de
crecimiento longitudinal del pene, aumenta
el vello pubiano y empieza a salir el axilar.
A medida que avanza el desarrollo, se
observa un mayor tamaño de los testículos
que alcanzan 4,5 cm y el pene continúa
creciendo en longitud y diámetro hasta
llegar a las proporciones de un adulto
(oscila entre trece y diecisiete
centímetros). Aflora entonces la primera
eyaculación. El cuerpo se llena de vello,
surge el llamado estirón (aumento de
estatura), la voz se vuelve más grave, la
fuerza muscular aumenta, los hombros se
ensanchan y ocurren otras modificaciones
propias de la pubertad, como por ejemplo el
acné.
La edad en que los testículos comienzan a
producir esperma no está bien determinada,
pero se piensa que es a partir de los
catorce años aproximadamente.
De amigo a amigo
Mientras una buena parte de las chicas son
preparadas por las mamás para recibir la
menarquía, con los varones no ocurre lo
mismo. La doctora María Magdalena Morín,
autora de un estudio publicado en la revista
Sexología y Sociedad, asegura que la mayoría
de los muchachos son informados previamente
por los amigos y no por los progenitores.
Muchos de estos últimos solo lo hacen
después que aparece la eyacularquía como
explicación a la misma, pero no antes.
Por tanto, los conocimientos que se
transmiten entre ellos van siempre
acompañados de un poco de exageración que no
debe asociarse con falta de información,
pues se ha demostrado que indagan en libros
y revistas para luego debatir entre ellos.
Sin embargo, como resultado de la falta de
experiencia tienden a engrandecer los
placeres que proporciona esta expresión de
la sexualidad.
A partir de esa primera vez, se buscan
nuevas vivencias y emociones tanto en el
plano afectivo como sexual. La vida cambia y
necesitan autoafirmarse, contar con la
posibilidad de expresar lo que piensan, que
se les tenga en cuenta y reorganizarse.
Te recordamos que si tienes alguna
preocupación sobre este tema u otro referido
a la sexualidad no dudes en escribirnos.
Esperamos tu carta.
Adolescencia se deriva de la voz latina
adoleceré y aunque se entiende como
desarrollo hacia la madurez, crecimiento,
significa faltar algo. Y mientras falte algo
será completamente normal que sintamos
miedos, dudas y una profunda necesidad de
buscar apoyo en los padres.
* Tomado del libro Sin temor a hablar de
sexo, de Aracelys Bedevia.