Vive
tu tiempo sin riesgos
Por: Dra C. Ana Rosa Padrón
Echevarría,
Dra C. Míriam Rodríguez Ojeda
Cátedra de Género, Sexología y Educación
Sexual (CAGSES)
Foto: Ismael Almeida
La felicidad interrumpida aburre: debe tener
alternativas.
Moliere
Hola, somos dos profesoras que como tú
transitamos por la adolescencia, aunque de
eso ya hace algunos añitos.
El paso por este momento de la vida para
nosotras resultó muy similar al tuyo: bello,
lo mejor que puede pasarte, puede salir
solo, al fin soy adulto, entre otras
expresiones.
Contradictoriamente, también es cierto que
en ocasiones realizamos acciones no muy bien
pensadas y cuyas consecuencias pueden ser
lamentables.
Hay muchos temas convenientes para que
hablemos y busquemos información. Por eso,
hoy nos referiremos a uno que, estamos
convencidas, te resultará muy valioso para
vivir con felicidad esta hermosa edad.
Conocemos que el embarazo en la adolescencia
es una de las temáticas de la sexualidad que
más te interesa y preocupa. Pero creemos que
para abordar y comprender este asunto, la
mejor vía es el análisis conjunto.
Empezamos diciéndote que los cambios que
ahora mismo experimentas en tu cuerpo te
aseguran que vas creciendo y con ello la
búsqueda de alternativas para descubrirte,
conocerte, madurar y prosperar, son
inagotables, solo que por apresurarte puedes
caminar hacia el vacío.
Cuando algunas muchachas de tu edad inician
las relaciones sexuales tempranamente, con
premura, sin una adecuada preparación,
protección y responsabilidad, están poniendo
en juego muchas cosas.
¿Cuáles son? Pues, riesgos mucho mayores de
complicaciones para su salud y la del futuro
bebé. También, fracasos emocionales,
limitación de los estudios con efectos
negativos para el desarrollo personal.
Aunque no lo deseen, se alejan de su grupo y
renuncian a las actividades propias de la
edad. Algunas, asumen una relación de pareja
sin desearla realmente y tienen la cercana
posibilidad de convertirse en madre soltera,
sin estar preparada para afrontar tan noble
y difícil rol.
Y es que todavía tu organismo no está apto
físicamente para apropiarse de un embarazo,
abrazar la maternidad y mucho menos
someterse a un aborto.
Pero, como el embarazo es responsabilidad de
dos, en el caso de los muchachos, igual se
encuentran atrapados en la incertidumbre de
que tampoco están preparados para esta
situación y para aceptarla.
¿Cuántas veces no has oído: ¡Allá ella! ¡No
tengo nada que ver con eso! ¡Yo no lo
quería!, Lo acepto pero…?
Y es que hay varias preguntas que debes
hacerte antes de tomar una decisión: ¿lo
hago o no?, ¿cuáles son los riesgos?, ¿estoy
preparada/o para asumir las consecuencias de
mis actos?
Ustedes, tanto las muchachas como los
muchachos, deben interiorizar que una hija o
un hijo no deseado suele ser fuente de
conflictos en la familia, y hasta pueden
llegar a culpar al bebé de interrumpir sus
planes y proyectos.
Ser madre y padre no es tener una niña o un
niño para jugar, o que lo críen los abuelos.
Es una situación muy seria y deseada que
podrás llevar a cabo en otras etapas de la
vida.
Lo importante es que disfrutes a plenitud
del amor, de sus diferentes fases, de las
experiencias que poco a poco vas obteniendo
o construyendo, orientados por tu familia u
otros adultos.
Claro, se necesita de una buena
comunicación, franca y abierta; si bien en
la medida que vas creciendo tiendes a
alejarte un tanto del control de tus padres,
ten presente que ellos siempre estarán a tu
lado, y es muy valioso contar con su ayuda.
La confianza abre las puertas de la
comunicación.
Deseamos que crezcas orientado, seguro y
feliz. Disfruta de los encantos de ser
adolescente y escríbenos sobre cualquier
duda que tengas y los temas que prefieras
que abordemos sobre la sexualidad.