¿Quién informa al cerebro?
PUBLICADO: 24 /08/09
Por Lucía Sanz Araujo
La médula espinal es un paquete de fibras nerviosas que recorre la columna vertebral, de ella salen los nervios encargados de territorios muy específicos.
Por ese tronco, formado por decenas de haces, pasa toda la información del cerebro al resto del organismo y viceversa.
A través de ella se envían las señales nerviosas que llegan a los órganos e informan al cerebro sobre cuestiones tan diferentes como el movimiento realizado, la sensación de temperatura, la fuerza que se aplica sobre cualquier objeto, la sensibilidad vibratoria y un sin fin de señales, entre ellas la sensación de dolor.
Además, por la médula espinal se envían todas y cada una de las órdenes necesarias para que cualquier músculo se movilice. De ahí que cuando es seccionada, por un accidente u otra causa, se interrumpe la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo.
Está contenida en un marco óseo. La columna vertebral y está dividida en 31 o 32 segmentos ficticios denominados según la vértebra inmediata superior a la salida de sus raíces nerviosas.
Al ser la médula mucho más corta que la columna, los segmentos medulares siempre están más altos que la vértebra homóloga. De tal modo, entre la undécima y duodécima vértebras dorsales sale la undécima raíz nerviosa dorsal, pero a esa altura, el segmento medular es el tercer segmento lumbar.
Lo anterior explica la discordancia entre lesión ósea, medular y órganos afectados.
Si la lesión vertebral es alta, o sea, en las primeras vértebras cervicales, puede producirse una tetraplejia, parálisis de las cuatro extremidades. Cuando el daño se produce hacia la altura del segundo segmento lumbar de la médula, lo cual equivale a la undécima vértebra dorsal, la consecuencia es la parálisis de las piernas o paraplejia.
En el caso de las lesiones medulares que implican la sección total o parcial de la médula espinal, se provocan trastornos en el funcionamiento de distintos órganos, en dependencia del nivel de la lesión como pueden ser el padecer de la vejiga neurógena- puede dar lugar a incontinencia u obstrucción a la salida de la orina, problemas en la erección y la eyaculación en el caso de los hombres o de la capacidad orgásmica, en el de las féminas.
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