Futuros gastronómicos
PUBLICADO: 20/12/09
Textos y fotos: Yeikel Santos Pérez
Todos son alumnos de la Secundaria Básica Urbana Romualdo
de la Cuesta, en el municipio Cerro, en La Habana.
Cada semana, ellos tienen una cita ineludible que
esperan con ansiedad: participar en su Círculo de Interés,
el de Gastronomía de la Empresa de Recreación y Turismo
(Recreatur).
¿Qué hacen a lo largo de la jornada? Reciben clases, teóricas
y prácticas, de cantina y de fuente de soda. Así, se
adentran en un mundo realmente maravilloso acerca de
cómo elaborar cócteles y bebidas refrescantes que tienen
como elemento común que son analcohólicas. Asimismo,
aprenden sobre los diferentes tipos de helados y la manera
de montarlos.
Nos cuenta Margarita Cárdenas Suriz, directora de la
Escuela de Capacitación de la Empresa Recreatur, en la
capital del país, que: Comenzamos siempre por un plan de
conferencias donde los pioneros conocen las características
del trabajo gastronómico y deciden si integrarse al área de
Cantina o a la de Soda.
Precisa la avezada profesora que los muchachos han demostrado
con el transcurso del tiempo una gran vocación
y se han percatado de que la Cantina y la Fuente de Soda
son un arte.
Hemos visto como a muchos que no les gustaba, casi siempre
por desconocimiento, el mundo de la gastronomía hoy han
aprendido a sentir amor por ella gracias a los conocimientos
impartidos en el círculo de interés, cuyo objetivo esencial es
contribuir a su formación vocacional y a que sean personas
más integrales.
Antes de despedirnos, los muchachos quisieron realizar
un obsequio a todos los lectores de PIONERO, para eso
nos brindaron la receta de un delicioso coctel que pueden
preparar en sus destacamentos para festejar por el Día
del Educador o para las fiestas de fin de año. Háganlo y
dígannos después cómo les quedó.
He aprendido a preparar cocteles y
helados como por ejemplo Las Tres
Gracias, El Arlequín y el Baby Bull, este último es un trago refrescante analcoholico
que sirve para adultos y niños.
Contamos con las cartas técnicas por
las cuales nos guiamos para la elaboración.
Aspiro, al terminar el noveno
grado a estudiar una carrera de gastronomía.
(Arlet Briñonez Martínez.12 años.
7mo grado.)
Manejo con soltura la boleadora,
al principio me costaba
tremendo trabajo. Me
gusta más la cantina porque
aprendo como mezclar un
trago con otro y formar un
cóctel. Pienso ser gastronómico.
Les recomiendo a otros
pioneros, que se incorporen
a círculos de interés sobre
este tema, este campo tiene
muchas ramas interesantes
y muy bonitas.
(Duniel Rojas Pascual.12
años.7mo grado.)

Me incorporé por embullo pero ahora
me gusta, de verdad, participar en el
círculo de interés por las diferentes actividades
que hacemos. Aquí he encontrado
mi vocación. Me puse muy contento al
participar, por primera vez, en una competencia
en el Palacio de los Pioneros del
municipio Playa.
(Yngwie de la Cuesta Domínguez. 12
años.7mo grado.)

Confieso que no conocía absolutamente nada de coctelería antes de incorporarme
al círculo de interés. ¿Ahora? Me queda mucho por aprender
pero me desenvuelvo bien en la preparación de cocteles y luego los
he preparados en casa y sorprendido a la familia y mis amigos.
(Lianet Pérez Terrero.13 años. 7mo grado.)
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