En la cocina y …
PUBLICADO: 04/12/09
Por: Lucía Sanz Araujo
En nuestro país alcanza un excelente desarrollo, sin embargo, solamente suele cultivarse en las colecciones de los centros de investigación y la población no la utiliza ni en su vertiente culinaria ni en la medicinal.
Te hablo del estragón (Artemisia dracunculus L.), planta compuesta de hojas estrechas y cabezuelas pequeñas y amarillentas, que por su noble aroma, sabor fino y penetrante, goza de gran estima, sobre todo en la cocina francesa.
Originario de Rusia meridional y Siberia, era muy apreciado por los árabes con el nombre de tarkhum antes de alcanzar Occidente. En el siglo XIII, recibe el nombre europeo de tascón, al que siguió el de targón, del cual proviene su denominación actual de estragón.
Muy apreciado por los árabes como medicinal y considerado por Avicena como preventivo de la peste, fue poco a poco abandonado en el viejo continente como tal y destinado en exclusiva a la culinaria. Los estudios modernos han demostrado lo acertado de sus propiedades terapéuticas como antiséptico, antiespasmódico, estimulante del apetito, vermífugo, además de aliviar los dolores menstruales.
Empleado en la cocina armenia y georgiana, el estragón era muy apreciado en la antigua Siria. Se utiliza para adobar quesos, yogurt y preparar escabeches, constituye un excelente acompañante de ensaladas, sopas, tortillas, comidas braseadas y al horno, así como para adobar pescados.
Asimismo, resulta ideal para aromatizar el vinagre usado en las ensaladas. Haz la prueba y te convencerás. Por último una precisión, esta planta posee vitamina C y pro vitamina A.
|