Una promesa en ciernes
PUBLICADO: 20/12/09
Por: Adry Rodríguez Collazo
Fotos: Cortesía de la entrevistada
Camila del Río Sánchez no deja de sorprendernos; si el año pasado se alzó con el premio en la modalidad de poesía del concurso nacional Haydée en la memoria, este año su obra fue igualmente reconocida al obtener el premio nacional del certamen Abel entre nosotros.
Esta pionera de 12 años, estudiante de octavo grado de la Escuela Secundaria Básica Rubén Martínez Villena de la capital, es ya una promesa en ciernes en la poesía, modalidad que decidió cultivar: por la belleza que aporta al texto la rima, la musicalidad y el uso de recursos expresivos como es el símil, por ejemplo, con el que doy inicio a mis versos. El trabajo presentado comienza con un texto en prosa y a continuación el poema.
Los resultados de este concurso se dieron a conocer el pasado 16 de octubre, cuando se realizó la entrega de premios en una de las salas del Memorial José Martí. En la actividad, estuvieron presentes familiares de Abel Santamaría y combatientes del Moncada; entre estos últimos se encontraba Melba Hernández.
Acompañaron a Camila en la premiación, además, sus compañeros de grupo de la escuela y sus dos profesoras. Esta actividad estuvo dirigida por los especialistas del Museo Abel Santamaría, quienes divulgaron la convocatoria y bases del certamen desde el mes de julio por la televisión.
Camila nos confesó que al obtener el premio se sintió: sorprendida, no esperaba que por segunda vez pudiera recibir un galardón nacional, también complacida conmigo misma al recibir un reconocimiento como este e inspirada para continuar transitado por el bello mundo de las letras.
La joven se inspiró en la figura de Abel Santamaría a partir del precedente del concurso Haydée en la memoria, que la motivó a seguir investigando en la vida de esta familia. Mientras, para dotar de rigor y profundidad a su estudio: las fuentes empleadas para profundizar en la vida del héroe las tenía muy cerca, al alcance de mis manos, pues en mi casa hay una pequeña biblioteca donde no faltan los libros de la historia de la Patria.
Es sorprendente la forma en que los hombres trascienden su época y son capaces de forjar su presencia en el fruto de su obra revolucionaria. Es sorprendente como un hombre ha podido vivir aún después de su muerte, en este pueblo que ha construido todo lo que él soñó. Es sorprendente cómo Abel Santamaría pudo convertirse en ese hombre, que hoy está entre nosotros.
“Abel entre nosotros”
Lágrimas como pequeños cristales rotos,
luz como ese Sol que nos alumbra en la mañana.
Sueños perdidos, hechos polvo,
justo cuandoe arrancaron la mirada.
Un futuro inmenso destruido,
un hombre más que la muerte se llevó;
memorias y recuerdos que se han ido,
que sólo la Revolución reconstruyó.
Ahora, un gran ejemplo por seguir,
de los héroes que se levantan de sus tumbas;
con la fuerza de los vivos que luchan,
por un esperado porvenir.
Ahora, tus ojos son el pueblo
que se une día a día para decir:
- ¡Abel, sigues vivo todavía,
estás en cada rincón de nuestro país!
En cada soldado que a morir se lanza
y combate contra el enemigo frente a frente,
en cada hombre que muere o gana una batalla,
Abel, ahí tú estás presente.
En cada guardafronteras
que cuida de nuestras costas celosamente
y bloquea cualquier agresión extranjera,
Abel, ahí tú estás presente.
En cada manifestación revolucionaria,
en cada marcha del pueblo combatiente;
que canta, que grita sus victorias,
Abel, ahí tú estás presente.
En cada profesor que con paciencia explica,
en cada brigada de valientes
que a educar se inspira,
Abel, ahí tú estás presente.
En cada hombre del mañana
que se cultiva y crece,
esforzándose por el futuro que se reclama,
Abel ahí tú estás presente.
En cada médico que cura,
que con amor a cada persona atiende
y vidas con orgullo salva,
Abel, ahí tú estás presente.
En cada momento de la historia,
en cada cubano que vive o muere;
en cada hecho que se guarda en la memoria,
Abel, ahí tú estás presente.
Los cubanos te recordamos en estos tiempos
y así sucederá en otros;
porque tú, nuestro Abel,
estás y estarás entre nosotros.
Autora: Camila del Río Sánchez
Ciudad de La habana, 27 de septiembre de 2009 |